Globo oficializó la salida de tres directores de alto nivel y una reestructuración que unifica Distribución y Derechos bajo un solo mando. La revista Veja reportó que la pérdida del paquete completo del Mundial 2026 frente a CazéTV fue decisiva en la salida del director financiero, Manuel Belmar. Globo lo niega con la misma fuerza con la que Veja lo reportó.
João Roberto Marinho, presidente del Grupo Globo, "repudió con vehemencia" esa especulación en un comunicado interno, según reportó UOL. Dijo que la decisión de renegociar los derechos del Mundial 2026 la tomó "exclusivamente" el consejo de administración del grupo, nunca un ejecutivo individual, y que el único motivo de los cambios es una "nueva estructura organizacional" alineada a la estrategia corporativa.
Lo que Globo confirma
Salen tres directores con décadas en la empresa. Manuel Belmar, director de finanzas, productos digitales, jurídico e infraestructura, deja Globo después de más de veinte años; según la empresa, avisó su decisión hace dos años y seguirá al frente de Finanzas hasta el primer trimestre de 2027. Manuel Falcão, director de marca y comunicación, se va tras casi 30 años. Pedro Garcia, director de adquisición de derechos y uno de los fundadores de Globosat, se va después de 45 años en la casa.
La estructura nueva junta lo que antes estaba separado. Fernando Ramos, que ya negociaba distribución de las plataformas de Globo, ahora también controla Derechos. Júlia Rueff, que lideraba Globoplay, toma Plataformas Digitales completas. Es, literalmente, la fusión entre quien compra derechos y quien decide cómo distribuirlos.
Lo que Globo no confirma
El dato que sí es un hecho: Globo perdió terreno. En el Mundial 2022, Globo alcanzó 98% del público por TV abierta y 22% adicional por TV de paga, según Ibope. Este año cayó a 82% en abierta y 15% en paga, mientras CazéTV pasó de cero a 44% y empató en audiencia con SBT, dejando atrás a SporTV, GE TV y N Sports.
CazéTV es un streamer, no una cadena de televisión. La transmisión la encabeza Casimiro Miguel, creador de contenido que empezó en Twitch y hoy vende publicidad y patrocinios como cualquier cadena tradicional. Que una operación así le haya quitado audiencia a la cadena más grande de Brasil es, para cualquier ejecutivo de medios deportivos, la señal de que el negocio cambió de forma, no solo de dueño.
Lo que sigue en disputa es la causa, no el resultado. Según reportó Veja, la decisión de soltar la exclusividad del Mundial partió del propio Belmar, y eso pesó en su salida. Globo sostiene lo contrario: que la renegociación fue una decisión colegiada del consejo, no de un ejecutivo, y que no tiene relación con los movimientos de personal. Ninguna de las dos versiones está confirmada por la otra parte.
El precedente que sí conecta las piezas
Globo ya había apostado por pagar menos por el Mundial, y le salió caro. En 2021, en plena pandemia, Globo buscó renegociar a la baja los contratos de derechos de 2022 y 2026 con la FIFA, tensando una relación que venía de décadas como socia exclusiva del torneo en Brasil. LiveMode, dueña de CazéTV, entró primero como agente comercial de la FIFA en 2022, vendiendo los derechos a terceros. Para 2026, LiveMode dejó de ser solo intermediario: compró directamente todos los derechos del Mundial y se los sublicenció a SBT y N Sports. La FIFA todavía no decide quién transmitirá el siguiente Mundial.


