Grupo PRODI evalúa un terreno para la nueva casa del Atlas: un polígono en el corredor de Periférico y Belenes, al norte de Zapopan, según reportaron esta semana medios de Guadalajara. Nada de esto está definido todavía, pero el sitio colinda con el Centro Cultural Universitario de la Universidad de Guadalajara y queda cerca del Estadio Panamericano de los Charros, y el proyecto conceptual contempla un aforo de entre 30 mil y 35 mil espectadores integrado a un complejo comercial y hotelero.

El proyecto sigue siendo eso, conceptual: no hay terreno comprado, faltan permisos y cambios de uso de suelo, y, según medios locales, la sola posibilidad ya generó rechazo entre vecinos de la zona. Pero si Belenes termina siendo la elección, no sería casualidad geográfica: es un sitio que el propio comprador del Atlas ayudó a conectar con el resto de la ciudad antes de comprar el club.

El dueño que ya construyó el camino

La ruta que ya pagó: José Miguel Bejos, dueño de Grupo PRODI y propietario del Atlas desde julio, preside también Mota-Engil México, la constructora que en 2020 construyó buena parte de la Línea 3 del Tren Ligero de Guadalajara en consorcio con la propia PRODI, en dos contratos por MX$6,193 millones y MX$4,213 millones, MX$10,406 millones en total. Esa línea pasa a unos pasos del terreno que se analiza en Belenes, con estaciones en Parres Arias y Belenes, y es justo la conectividad que reportes locales señalan como el argumento más fuerte a favor de esa opción sobre las demás.

El grupo que hoy busca dónde construirle un estadio al Atlas conoce esa zona desde antes de comprar el club: fue parte del consorcio que construyó, en 2020, el transporte masivo que hoy hace atractiva esa opción.

Los otros tres terrenos en la mesa

Además de Belenes, PRODI habría revisado al menos otras tres zonas, sin que ninguna esté descartada de forma oficial. Huentitán perdería fuerza por restricciones de impacto ambiental. Los Robles y Mariano Otero pesarían menos por la falta de transporte masivo cercano. La franja de Avenida Revolución y Calzada Olímpica, con valor histórico y cercanía a la afición tradicional, sigue mencionada pero no encabeza las preferencias.

Cronología
  1. abr 2026PRODI compra el Atlas
  2. jul 2026toma control oficial del club
  3. sep 2026Belenes gana terreno como opción preferida

La oposición que ya se organizó

Vecinos de la zona de Calle 2, donde también se ubica el terreno que se analiza, ya se manifestaron en contra de la posibilidad, según medios locales de Jalisco. Los reclamos se concentran en el tránsito, porque la zona ya sufre saturación vial en horas pico, y en el agua, porque la red de drenaje del área tiene fugas frecuentes, además de la falta de consulta previa antes de otorgar cualquier permiso o cambio de uso de suelo. Los vecinos piden un estudio técnico independiente y no descartan acciones legales si el proyecto avanza sin esas condiciones.

El estadio que Atlas todavía posee

Mientras se define dónde y si se construye la nueva casa del Atlas, el Estadio Jalisco, donde el club juega hoy, recibió esta semana su propio anuncio de inversión: más de MX$37 millones en obras que incluyen una cancha nueva, renovación de baños, butacas y vestidores, mantenimiento a la subestación eléctrica y un estudio estructural completo, según un comunicado de Clubes Unidos de Jalisco, la asociación civil dueña del inmueble.

La sociedad que lo complica: esa asociación no es un tercero ajeno al Atlas. La integran Chivas, con 30% de las acciones y el mayor socio, el propio Atlas, Oro de Jalisco y la Universidad de Guadalajara, y Atlas incluso ha ocupado su presidencia rotativa en el pasado. El mismo club que evalúa mudarse sigue siendo copropietario, en papel, del inmueble que dejaría atrás si el proyecto avanza.

El problema no es exclusivo del Atlas: Cruz Azul, campeón vigente de la Liga MX, tiene un presupuesto aprobado para su propio estadio pero todavía no consigue el terreno, el obstáculo inverso al que hoy enfrenta el proyecto del Atlas.

Lo que todavía no cierra es el resto de la ecuación: no hay terreno comprado, no hay costo público del estadio, no hay permisos, y el vecindario ya se organizó antes de que exista un proyecto formal que discutir. Mientras esa carrera avanza, Clubes Unidos de Jalisco sigue invirtiendo en el inmueble que el Atlas, su propio copropietario, dejaría atrás si el proyecto se concreta. Ese es el número a vigilar: si el gasto en el Jalisco se frena en los próximos meses, será la señal más confiable de que la mudanza va en serio.