La Serie A vuelve a poner sobre la mesa una participación minoritaria de su negocio internacional, cinco años después de que sus propios clubes hundieran un trato parecido con CVC. Carlyle, Bain Capital, Oaktree y la firma italiana Nextalia preparan ofertas vinculantes que vencen el 4 de septiembre.
Esta vez la oferta es más angosta: cubre solo un vehículo nuevo que concentrará los derechos internacionales, el patrocinio fuera de Italia y las apuestas deportivas, y deja fuera el negocio doméstico de medios. Son las tres líneas donde la Serie A va más atrás frente a la Premier League y LaLiga.
Una oferta más chica que la de 2021
El tamaño del trato: Los fondos pujan por entre 10% y 20% del nuevo vehículo, que genera unos €250 millones de ingresos anuales y cerca de €200 millones de utilidad operativa. JP Morgan asesora el proceso, que arrancó a inicios de este año.
El trato que colapsó en 2021: Ese año, los clubes de la Serie A ya habían aprobado negociar con un consorcio liderado por CVC una participación de 10% en el negocio completo de medios de la liga, valuado en €1,700 millones. El trato colapsó cuando suficientes clubes retiraron su apoyo antes de la votación final.
- 2020la Serie A abre la puerta a CVC
- 2021el trato de €1,700M colapsa por falta de apoyo
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- sep 2026vencen las ofertas vinculantes
La liga vende lo que peor le va, no lo que más le duele
Por qué se acota el trato ahora: Dejar fuera los derechos domésticos, la parte del negocio que los clubes grandes protegen más, es la diferencia central con el intento de 2021. El negocio internacional de la Serie A genera una fracción de lo que producen sus rivales fuera de sus países de origen, y ahí es donde la liga necesita ayuda para crecer.
El apetito que ya no está garantizado: Según Reuters, el interés de las televisoras por los derechos internacionales de la Serie A también se redujo por la Champions League ampliada y un calendario internacional cada vez más saturado, lo que hace más difícil vender esos derechos sin un socio que ayude a distribuirlos.
El dueño del Inter también negocia con la liga
El conflicto que la estructura tendrá que resolver: Oaktree controla al Inter Milan, campeón vigente, desde mayo de 2024, cuando tomó el club después de que el expropietario Suning no pagara un préstamo que había crecido a unos €395 millones. Que ese mismo fondo compita por invertir directamente en el brazo comercial internacional de la liga que gobierna a su propio club obliga a poner más cuidado en cómo se estructura y gobierna cualquier acuerdo.
El antecedente que pesa en la mesa: CVC ya invirtió en el negocio comercial de LaLiga y de la Ligue 1 francesa después de fallar en Italia. Ambos acuerdos han enfrentado oposición, y en Francia además escrutinio importante, lo que deja claro que vender una porción del negocio de una liga de futbol a un fondo rara vez cierra sin fricción entre clubes.
Los mismos votos que hundieron el trato pasado
El obstáculo que sigue ahí: Cualquier acuerdo necesita el respaldo de al menos 14 de los 20 clubes de la Serie A, el mismo umbral que no se alcanzó en 2021. Acotar la venta a los derechos internacionales, en lugar de tocar el negocio doméstico, es la apuesta de la liga para que esta vez sí alcance los votos.


