La implementación: LaLiga arrancó la temporada 2026-27 como la primera competición nacional de futbol en el mundo en usar tecnología de balón conectado en todos sus partidos, desde el Alavés-Getafe del 12 de agosto. El sistema, desarrollado con PUMA y KINEXON, integra un sensor dentro del balón oficial que trabaja junto al VAR y el fuera de juego semiautomatizado (SAOT).

El balón, por dentro: El PUMA Stellar Ultimate lleva un sensor de radiofrecuencia de 15 gramos que transmite su posición cerca de 100 veces por segundo a 12 antenas por estadio. Se carga en 90 minutos y rinde cinco horas, con reposo automático cuando no está en juego. Cada partido usa 14 balones conectados (uno en cancha, uno con el cuarto árbitro, doce de repuesto), todos validados antes del pitazo inicial por el Comité Técnico de Árbitros. "A efectos prácticos, es un balón normal. No hay ninguna diferencia en el juego", dijo Luis Mosquera, de KINEXON.

Lo que la Premier League no tiene: Ni la Premier League ni la Champions League usan hoy un balón con chip, ambas dependen solo de cámaras para calcular el punto de contacto en el fuera de juego semiautomatizado. El sistema de chip que patentó Adidas es tan costoso que hasta ahora se reservaba para torneos de selecciones como la Eurocopa o el Mundial. Llevarlo a una temporada doméstica completa, y no solo a un torneo de un mes, es lo que distingue a LaLiga de las dos competiciones de clubes con más ingresos del futbol mundial.

El negocio detrás del arbitraje: El sensor no solo asiste al VAR, también alimenta xBALL, una nueva capa de datos que LaLiga usará para enriquecer sus transmisiones con velocidad de disparo, efecto y trayectoria del balón, información que hoy se puede vender o licenciar a las cadenas que ya pagan por los derechos. La liga prevé extender el sistema a LALIGA HYPERMOTION, su segunda división, desde 2027-28.