Kylian Mbappé terminó una relación de 20 años con Nike, la marca que lo vistió desde que era juvenil en Mónaco, y firmó un acuerdo de una década con On. Para la marca suiza, apenas conocida en el futbol hasta ahora, es la entrada más ambiciosa posible a la categoría: no ficha a un jugador mediano para probar el terreno, ficha a uno de los activos comerciales más grandes del deporte.
On presentó el movimiento como el arranque de su negocio de futbol, con botas propias previstas para 2027. Lo que la marca no confirmó es la pieza que realmente cambia el negocio del sponsorship deportivo: según reportó The Athletic, el trato incluye una participación accionaria para Mbappé, no solo un pago por usar el producto.
Lo que On sí puso por escrito
El anuncio: On formalizó la llegada de Mbappé como embajador global el 18 de septiembre. Thierry Henry, campeón del mundo con Francia y leyenda del Arsenal, ocupa el cargo de Director of Football desde finales de 2025 y participó directamente en el fichaje. Sydney Schertenleib se une como socia de desarrollo de producto para el futbol femenil.
El producto: Mbappé trabajará con los equipos de calzado y ropa de On en el diseño y la prueba de las primeras botas de futbol de la marca, que llegarán en 2027 con LightSpray, la tecnología robótica que On ya usa en running y que rocía los materiales de la parte superior del calzado en minutos. Sobre los términos financieros, On no dijo nada.
La pieza que On no quiso confirmar
El dato que cambia el incentivo: The Athletic reportó que el acuerdo le da a Mbappé equity en On; la marca declinó comentar ese punto específico, y el resto de los términos sigue sin revelarse. Es la diferencia real frente a un endorsement tradicional. Mbappé ya no solo cobra por prestar su imagen: si On le quita mercado a Nike, adidas y Puma en futbol, su participación vale más.
El molde que On ya probó
El precedente: On no inventó esta fórmula, la trajo del tenis. Cuando Roger Federer se asoció con la marca en 2019 con equity de por medio, la ayudó a construir una categoría en la que hoy compiten Iga Świątek y Ben Shelton. Under Armour corrió una jugada parecida con Stephen Curry desde 2015, dándole equity para no perderlo frente a Nike.
El cambio de fondo: Durante décadas, las marcas compraron el poder comercial de una superestrella con un cheque por temporada. Lo que Federer, Curry y ahora Mbappé representan es otra cosa: el atleta pide, y consigue, quedarse con un pedazo del valor que su propia fama ayuda a construir.
Por qué On entra tan arriba
La apuesta: On no está probando el futbol con jugadores medianos. Entra directamente con uno de los nombres más caros del deporte y con Henry dirigiendo la categoría, después de más de un año preparando el terreno. La marca puede pagarla: generó más de US$3,600 millones en ingresos en 2025, cuatro años después de recaudar US$746 millones en su salida a bolsa.
El mercado que se mueve: La jugada llega, además, en un momento en el que el duopolio Nike-adidas ya no está tan cerrado. Nike perdió a Lamine Yamal frente a adidas en 2024, y Skechers firmó recientemente a Harry Kane a un trato de por vida. Con Mbappé y Henry, On no solo entra al futbol, entra por la puerta más grande justo cuando Nike y adidas empiezan a perder exclusividad sobre las superestrellas del deporte.


