El uniforme del Corinthians dice hoy Esportes da Sorte donde hasta 2023 decía el nombre de una farmacéutica. Ese mismo cambio, repetido en decenas de camisetas del futbol brasileño, es lo que puso a Corinthians, Palmeiras y São Paulo (rivales de toda la vida) a coordinar una respuesta conjunta esta semana.

El motivo es un proyecto de ley municipal que prohibiría la publicidad de casas de apuestas en eventos deportivos de la ciudad de São Paulo. Esta semana la Comisión de Constitución y Justicia de la Cámara Municipal le dio dictamen favorable, lo que llevó a los clubes y a la Federación Paulista de Futebol a reunirse el viernes para trazar una estrategia común.

De la farmacéutica a la casa de apuestas

El salto de precio: Hasta 2023, el Corinthians cobraba R$17 millones al año por el patrocinio principal de su camiseta, pagado por una farmacéutica. Hoy cobra R$150 millones de una casa de apuestas, con bonos adicionales por metas deportivas, en un contrato que corre hasta 2029.

El salto
R$17MR$150M+782%
lo que el Corinthians cobra hoy por su camiseta, antes y después de una bet

La escala del negocio: Ese salto no es exclusivo del Corinthians. Sumados los tres clubes, el patrocinio master de sus camisetas (la mayoría pagado por casas de apuestas) es la cifra concreta que la nueva ley pone en riesgo.

R$350M
lo que Corinthians, Palmeiras y São Paulo reciben al año en patrocinios master de camiseta

Lo que la ley prohíbe, y dónde está atorada

El proyecto, del concejal João Jorge (MDB), prohíbe la publicidad de bets en eventos deportivos organizados por entidades públicas o privadas, con o sin fines de lucro, en espacios públicos o privados de la ciudad. La restricción alcanza como mínimo placas, pancartas y paneles instalados en recintos deportivos, y las sanciones van de una multa de R$50,000 a la suspensión del derecho a realizar eventos por hasta dos años.

El vereador justifica el proyecto por el impacto de las apuestas en los ingresos familiares, sobre todo entre los hogares más pobres, citando endeudamiento y ruptura emocional derivados de la ludopatía. El texto ya pasó la comisión de legalidad; todavía le faltan audiencias públicas y otra comisión antes de llegar al pleno, así que su destino sigue abierto.

Una regla de ciudad para un mercado nacional

A los clubes les preocupa la geografía, más que la publicidad en sí misma. Una restricción que solo aplica en la capital paulista deja a Corinthians, Palmeiras y São Paulo compitiendo con un patrocinador menos frente a rivales de otros estados que sí pueden seguir cobrando ese dinero.

"Una regla restringida a la capital paulista va a debilitar a los clubes frente a competidores nacionales e internacionales y va a comprometer, de forma directa, la capacidad de disputar títulos", dijo Reinaldo Carneiro Bastos, presidente de la Federación Paulista de Futebol.

El riesgo también es económico. El abogado Pedro Lopes advirtió que equipos de ciudades sin esa restricción ganarían una ventaja competitiva real, dado el peso que estos contratos tienen hoy para los clubes. El economista Moises Assayag agregó que, aunque siempre aparecen sustitutos para ocupar el espacio en una camiseta, la duda es si esos sustitutos van a pagar lo que hoy pagan las bets, y que tener tres camisetas relevantes disponibles al mismo tiempo ya deprecia lo que el mercado está dispuesto a ofrecer.

El impulso ya es nacional

La capital paulista no es el único frente. En el Congreso Nacional avanzan proyectos similares para restringir la publicidad de apuestas en el deporte a nivel federal, y el gobernador de Minas Gerais, Mateus Simões, firmó esta semana un decreto que prohíbe esa publicidad en instalaciones estatales, incluidas las cedidas a operadores privados como el estadio Mineirão.

Si ese impulso se convierte en ley nacional, la pregunta que hoy resuelve un concejal de São Paulo dejaría de ser local.