El cierre: Electronic Arts pasó a manos privadas el martes, después de que el fondo soberano de Arabia Saudita, Public Investment Fund (PIF), Silver Lake y Affinity Partners (el fondo de Jared Kushner) completaron la compra de la compañía por US$55,000 millones, a razón de US$210 por acción en efectivo. PIF se queda con 93.4% del capital, Silver Lake con 5.5% y Affinity Partners con 1.1%. La operación se anunció en septiembre de 2025 y los accionistas la aprobaron en diciembre. Es la mayor compra apalancada de la historia. EA absorbe cerca de US$20,000 millones en deuda que el consorcio pidió prestados a JPMorgan para cerrarla.
El otro lado del PIF: El mismo fondo que acaba de poner US$36,000 millones propios en EA está retirando dinero de otra apuesta deportiva. Como reportó Playbook, PIF deja de financiar a LIV Golf al cerrar 2026, luego de destinarle cerca de US$6,000 millones desde 2022 sin volverlo rentable. La diferencia está en el activo. LIV es una liga que PIF construyó desde cero. EA es una empresa con 35 años en el mercado, ingresos de US$7,500 millones el año pasado y franquicias ya consolidadas, como Battlefield 6, que vendió más de 7 millones de copias en sus primeros tres días.
Lo que preocupa: El trato generó rechazo entre comunidades de jugadores, sobre todo alrededor de The Sims, un título que desde hace años incluye relaciones LGBT+ como parte central de su diseño. En Arabia Saudita, en cambio, las relaciones entre personas del mismo sexo pueden castigarse con flagelación o la muerte bajo interpretaciones de la ley Sharia. El grupo Players Alliance HQ pidió a los jugadores presionar a sus legisladores. Analistas como George Osborn, autor de Power Play, ubican la compra dentro de la misma estrategia de expansión deportiva que ya le dio a PIF el control mayoritario del Newcastle United y de cuatro clubes de la Liga Saudita.


