El plan: Gianni Infantino puso sobre la mesa el plan más ambicioso de venta de activos en la historia de FIFA. El organismo propone crear FIFA Forward Enterprise, una empresa valuada en 20,000 millones de dólares que concentraría los derechos audiovisuales, los patrocinios, la venta de boletos y las licencias de sus torneos, incluido el Mundial. FIFA mantendría el control mayoritario de la nueva entidad, pero abriría la puerta a inversionistas externos para vender alrededor del 20% de las acciones, con lo que buscaría recaudar 4,200 millones de dólares frescos.

El precedente: El nombre detrás del diseño financiero del plan ayuda a entender hacia dónde apunta FIFA. Greg Maffei, ex director ejecutivo de Liberty Media, funge como asesor comercial de la operación, según reportó CBS Sports. Maffei encabezaba Liberty Media cuando la compañía completó, en enero de 2017, la compra de la Fórmula 1 por un valor de capital de 4,400 millones de dólares (8,000 millones de dólares de valor empresarial), operación que convirtió a la categoría en un negocio global de derechos de transmisión, patrocinios y licencias bajo un solo vehículo corporativo. Ese es, en esencia, el modelo que Infantino busca replicar con el Mundial: transformar el activo deportivo en un instrumento atractivo para capital privado.

El calendario: Las federaciones tienen hasta el 19 de septiembre para aprobar el paquete. Si lo hacen, cada una podría recibir hasta 40 millones de dólares a través del nuevo esquema, un salto considerable frente a lo que reciben hoy por el programa FIFA Forward tradicional. A cambio, FIFA Forward Enterprise concentraría bajo una sola estructura los derechos audiovisuales, los patrocinios globales, la venta de boletos y el licenciamiento de marca de los torneos de la organización, dejando el negocio comercial directo en manos de la nueva empresa y no de las confederaciones ni de las federaciones miembro, aunque estas últimas conservarían su voto para aprobar o rechazar el plan.