El reporte: Grupo Ollamani, la empresa de Emilio Azcárraga Jean que opera el Estadio Banorte (antes Estadio Azteca) y el Club América, informó a la Bolsa Mexicana de Valores que registró una pérdida neta consolidada acumulada de $548.2 millones de pesos al 30 de junio de 2026. De ese monto, $557.2 millones corresponden a las "Operaciones FIFA" de sus subsidiarias Fútbol del Distrito Federal y HC2026: el uso del inmueble como sede de cinco partidos oficiales, la compra de boletos por obligaciones con titulares de palcos y plateas, y los gastos de la Ciudad de México como sede anfitriona. La compañía advirtió que, como las operaciones continuaron en julio, incluido el partido de México ante Inglaterra, estima un impacto adicional de $255.9 millones en sus resultados del tercer trimestre, lo que llevaría el golpe total a más de $800 millones de pesos.
El pleito de los palcos: El mayor costo individual, según reportó Bloomberg Línea, vino de un conflicto que Ollamani tuvo que resolver a contrarreloj: para poder usar el estadio durante el Mundial sin perder los derechos de palcos y plateas que la empresa comercializa desde 1966, la compañía pagó a la FIFA cerca de USD $62 millones (unos $1,083 millones de pesos) para que esos titulares pudieran ocupar sus asientos sin cargos adicionales de hospitalidad. Pese al golpe contable, el mercado no lo leyó como una señal de alarma: las acciones de Ollamani (ticker AGUILCPO) cerraron en $77.00 pesos, con un alza de 0.64% tras conocerse el evento relevante.
La otra cara, la inversión: Ollamani insiste en separar ese golpe extraordinario de la modernización del propio Estadio Banorte, financiada con un crédito de $2,100 millones de pesos a 12 años con Banorte (con $1,672 millones dispuestos a diciembre de 2025), que incluyó renovar el techo, la digitalización y la capacidad operativa del inmueble. La empresa, que surgió de un spin-off de Televisa y agrupa también a Editorial Televisa, Intermex y PlayCity además del Club América y el propio estadio, apuesta a que esa inversión rinda frutos más allá del Mundial, con la Liga MX, conciertos y eventos como un futuro juego de la NFL en México.


