La Fiscalía de París confirmó el 20 de septiembre una investigación preliminar contra Nasser Al-Khelaifi por posible "prise illégale d'intérêts", la figura legal francesa para conflicto de interés ilegal de un funcionario o consejero. El caso está en manos de la Brigada Financiera Anticorrupción, a partir de una denuncia que presentó la asociación Anticor el 3 de marzo.

Lo que se investiga es una reunión concreta, no una acusación genérica. El 14 de julio de 2024, el consejo de administración de la Liga de Futbol Profesional (LFP) decidió a quién vender los derechos domésticos de la Ligue 1 para el ciclo 2024-2029. Al-Khelaifi ocupaba, al mismo tiempo, tres posiciones en lados distintos de esa mesa: presidente del PSG, uno de los clubes que necesitaba maximizar el valor de la venta; consejero de la LFP, el vendedor; y presidente de beIN Media Group, uno de los compradores interesados.

La alineación
Presidente de PSGConsejero de la LFPPresidente de beIN

El resultado de esa reunión fue el reparto que hoy se investiga. DAZN se quedó con ocho partidos por jornada a cambio de €400 millones por temporada, y beIN con uno por jornada a cambio de €100 millones. Anticor sostiene que Al-Khelaifi pudo influir sobre el consejo para favorecer la oferta de beIN, la empresa que él mismo preside.

La defensa de Al-Khelaifi rechaza cualquier irregularidad. Su abogado dijo a la AFP que "siempre actuó de manera independiente, imparcial y objetiva". Es una investigación preliminar, no una acusación formal ni una determinación de culpabilidad: por ahora no hay cargos ni un proceso judicial abierto contra él.

Por qué esto es un problema de diseño, no solo legal

Un club necesita maximizar lo que recibe por sus derechos. Una liga necesita maximizar el valor del paquete colectivo. Un comprador necesita pagar lo menos posible por lo que adquiere. Son tres incentivos que, en una negociación sana, se presionan entre sí y así se descubre el precio real del producto.

Esto llega en un momento particular para el futbol francés: dos años después de que DAZN entrara a un mercado que la propia liga todavía está tratando de estabilizar con Ligue 1+, su plataforma de venta directa al aficionado, y antes de que se negocie el siguiente ciclo de derechos en 2029.