Industriales se convirtió en el primer equipo en 65 ediciones de la Serie Nacional de Béisbol de Cuba en jugar con el logo de una empresa privada en el uniforme. La marca es A Granel, una distribuidora de combustible, y también aparece en la barda del Estadio Latinoamericano. Ninguna de las partes reveló el monto ni la duración del acuerdo.
Qué lo permite: según Juan Reinaldo Pérez Pardo, presidente de la Federación Cubana de Béisbol, las nuevas disposiciones del sistema deportivo aprobadas el año pasado autorizan estos contratos. Los equipos pueden llevar marcas en el uniforme con autorización previa, y los acuerdos de alcance nacional se negocian a través de Cubadeportes, la comercializadora del deporte cubano.
Qué paga: el dinero va al equipo y no a los jugadores. Según la federación, debe cubrir bates, uniformes, combustible para los traslados, alimentación y arreglos en los terrenos.
Un patrocinador que vende lo que falta
El contexto: la temporada arrancó con 16 equipos divididos en zonas para ahorrar viajes y combustible, en medio de una crisis económica que ya va en su quinto año, según AP. El primer patrocinador de la liga vende justo ese insumo. A Granel abrió en La Habana el 27 de junio y comercializa diésel importado de Estados Unidos, según 14ymedio.
La cuenta: organizar una Serie Nacional cuesta más de US$600,000, según Pérez Pardo. A finales de 2025, Cubadeportes ofreció paquetes de patrocinio de entre US$24,300 y US$148,000, y pocas empresas los tomaron. Villa Clara ya sumó tres negocios locales en las mangas: La Glorieta, Pastelería 2 Reyes y La Esquina de la Minuta.
El contraste con México: este año, los dos circuitos profesionales mexicanos vendieron su nombre a bancos: la Liga Mexicana de Beisbol a Banorte y la Liga Mexicana del Pacífico a Banamex. En Cuba, el mercado apenas empieza por el uniforme de un equipo.


