La Premier League cree que puede casi cuadruplicar lo que gana vendiendo publicidad en conjunto: de £200 millones al año a £750 millones, si logra que los 20 clubes vendan juntos más inventario comercial, empezando por los espectaculares LED de cancha. El Big Six, los seis clubes más grandes de la liga, no quiere entrar.
Arsenal, Chelsea, Liverpool, Manchester City, Manchester United y Tottenham llevan meses frenando la propuesta, primero en febrero y otra vez en junio, y la liga la vuelve a poner sobre la mesa en la asamblea de accionistas del 24 de septiembre.
Lo que ya venden juntos
La base de hoy: La liga ya vende en conjunto más de diez patrocinios, con marcas como Guinness, Coca-Cola, EA Sports, Microsoft y el proveedor de balones Puma, además de algunos contratos de datos. También hay publicidad de cancha vendida en bloque, pero los clubes siguen controlando la mayoría de ese espacio en sus propios estadios. Off The Pitch reportó que a los clubes ya les presentaron una alternativa concreta: centralizar 60% del inventario de publicidad en cancha bajo un modelo parecido al de las ligas estadounidenses, dejando el resto en manos de cada club.
La aritmética del bloqueo
Lo que hace falta para cambiar una regla: Cambiar las reglas comerciales de la Premier League necesita el voto de 14 de los 20 clubes. El Big Six son exactamente seis, así que con un solo aliado más llegan a los siete votos que alcanzan para tumbar cualquier propuesta. Es la misma cuenta que ya usaron para parar el llamado anchoring principle, la regla que habría limitado el gasto de los clubes más ricos a 4.5 veces lo que recibe el último lugar de la tabla.
Lo que habría significado ese límite: Ese tope se calculaba sobre el pago central al último lugar, que en 2024-25 fue de cerca de £109 millones para el Ipswich Town, y ese número ya subió desde entonces. Multiplicado por 4.5, da alrededor de £490 millones, casi exactamente lo que ya factura cada uno de los seis grandes por su cuenta. No era una regla hipotética: los habría tocado a ellos directamente, y por eso la bloquearon.
Por qué esta vez no bloquearon
La regla que sí dejaron pasar: El Squad Cost Ratio, que limita el gasto en plantilla al 85% de los ingresos de cada club, sí pasó, con 14 votos a favor y apenas 6 en contra. Los grandes no la pelearon con la misma fuerza porque ya juegan competencias europeas donde la UEFA les exige casi lo mismo. Aceptar en casa una regla que ya cumplen afuera no les cuesta nada.
Lo que sí les cuesta
La ventaja que quieren proteger: El dinero comercial repartido entre los 20 clubes hoy es apenas £158 millones de los £2,800 millones que reparte la liga en total, unos £7.9 millones por club. Los seis grandes facturan cada uno más de £490 millones al año por su cuenta, casi todo de patrocinios que negocian solos. Entrar a un fondo común diluiría exactamente la ventaja que los hace grandes.
Aston Villa y Newcastle ya facturan entre £300 y £400 millones, acercándose al Big Six. Para la liga, vender más inventario en conjunto es la manera de que los otros 14 clubes no se queden más atrás.
Lo que viene el 24 de septiembre
El punto en el que sigue trabado: Fuentes de la Premier League dicen que están buscando una salida con los clubes antes de la asamblea. Nadie ha dicho todavía cuánto inventario aceptaría ceder el Big Six ni qué parte de las ganancias adicionales le tocaría a cada quien. Sin eso resuelto, la votación de septiembre corre el riesgo de repetir el empate que dejó sin resolver la disputa desde febrero.


