El gobierno británico cerró el miércoles una consulta de ocho semanas sobre prohibir en el Reino Unido el patrocinio de casas de apuestas sin licencia, justo la categoría que diez de los veinte clubes de la Premier League usan hoy. Antes de que cerrara, Entain, la empresa dueña de Ladbrokes, envió cartas de advertencia a esos diez clubes.
La amenaza no es hipotética. Si la prohibición se confirma, contratos como el de Everton con la casa cripto Stake.com o el de Manchester United con Betway podrían volverse ilegales el próximo año, y la disputa ya se calcula en decenas de millones de libras para los clubes.
El hueco que dejó la prohibición voluntaria
Lo que sí se prohibió: En abril de 2023 los clubes votaron vetar las casas de apuestas del frente de la camiseta de juego, y esta temporada arrancó sin una sola marca del ramo ahí, tal como Playbook documentó cuando la Premier League se quedó sin apuestas al frente y la Liga MX terminó siendo su dueña.
Lo que no se tocó: El acuerdo era voluntario y cubría solo el frente del jersey. Las mangas, la ropa de entrenamiento y los tableros del estadio quedaron fuera, y ahí es exactamente donde se movieron los operadores sin licencia: Everton firmó tres años de manga con Stake.com y Fulham pasó a SBOTOP del pecho a la ropa de entrenamiento.
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Diez clubes repiten el mismo patrón
El crecimiento: El número de clubes de primera división con relaciones comerciales con operadores sin licencia subió de seis a diez durante el verano, justo cuando la prohibición voluntaria entró en vigor. 8XBet, con licencia en Curaçao, ya tiene acuerdos con Chelsea, Newcastle, Aston Villa, Ipswich y Coventry.
El tamaño del problema: Los operadores sin licencia ya facturan £379 millones al año con usuarios del Reino Unido, un 9% del mercado de apuestas en línea de £8,200 millones, cuando en 2022 apenas tenían 2%. El gobierno los persigue porque no ofrecen autoexclusión ni límites de gasto, y liga ese crecimiento con daño financiero, adicción y suicidio.
La carta que Entain le mandó a Everton
El mensaje: Entain, dueña de Ladbrokes, advirtió esta semana a los diez clubes que "el riesgo para el futbol, la integridad del deporte y la sociedad es real", porque los operadores sin licencia no ofrecen Gamstop, límites de depósito ni verificaciones de solvencia que sí exige un operador con licencia.
El nombre que acompaña la carta: La carta a Everton menciona directamente al primer ministro Andy Burnham, fanático confeso del club que asistió a su partido de apertura. Entain escribió que, tras oponerse públicamente a las apuestas sin licencia, Burnham "se convertiría en un espectacular andante de juego no regulado" con la camiseta actual del club puesta.
Lo que pide el gobierno y lo que responde la liga
La postura oficial: La ministra de apuestas, Vicky Foxcroft, adelantó a los operadores que el gobierno planea introducir la prohibición el próximo año. La Premier League presiona para que los contratos vigentes, como el de Everton, puedan correr hasta su vencimiento natural.
El argumento de la liga: La liga sostiene que los servicios de estas casas, orientadas sobre todo a Asia, no operan legalmente en el Reino Unido, aunque cualquier usuario con una VPN puede abrir una cuenta y apostar en minutos. Es la misma distancia entre la letra del contrato y lo que el aficionado realmente hace.
El riesgo que la liga no está pesando
La conexión con la piratería: El 89% de las transmisiones piratas de futbol en el Reino Unido llevan publicidad de casas de apuestas del mercado negro, según el Campaign for Fairer Gambling, y el patrocinio de clubes es el segundo impulsor de esa audiencia después de la publicidad en redes sociales.
Lo que está en juego: La Premier League negocia sus derechos de TV en más de £12,000 millones, y el crecimiento del streaming ilegal amenaza exactamente ese ingreso. Defender el patrocinio de operadores sin licencia protege una línea de ingresos mientras arriesga la más grande.


