Fever cerró el 17 de septiembre una ronda de US$250 millones en capital primario, liderada por EQT con la participación de Baillie Gifford y Point72 Private Investments, entre otros accionistas existentes. La empresa la describe como la ronda más grande que ha recibido una compañía de tecnología para entretenimiento en vivo.

La frase que Fever eligió para anunciarlo dice más que cualquier cifra: "mientras la industria tecnológica debate qué puede reemplazar la inteligencia artificial, Fever está construyendo la infraestructura mundial de lo que no puede: la energía de una multitud en vivo, el momento compartido, la conexión entre quien se presenta y quien lo ve". Es una apuesta explícita a que la IA amenaza el consumo digital, no la experiencia en persona.

US$5,200 millones
la valuación estimada de Fever, calculada a partir de la venta de una participación de Atresmedia

Esa valuación no la anunció Fever. Se desprende de otro movimiento: el grupo español Atresmedia vendió su participación de 5.1% en la empresa a Vitruvian Partners por €227 millones, una ganancia neta de €205 millones después de impuestos sobre una inversión que ya le había devuelto capital en desinversiones parciales entre 2023 y 2024.

El deporte ya apostó primero

Fever no llega a esta ronda como una startup probando su tesis. Fórmula 1 ya la nombró proveedor oficial de tecnología de boletaje y experiencia de fans hasta 2031, para todos los Grandes Premios del calendario. FC Barcelona y Atlético de Madrid, dueño este último del Metropolitano con capacidad para 70,000 personas, ya usan su tecnología para vender entradas y gestionar la experiencia de sus aficionados.

La alineación
Fórmula 1FC BarcelonaAtlético de MadridSailGPX Games

El patrón es el mismo en cada contrato: una propiedad deportiva que mueve inventario a escala global decide no construir su propia infraestructura de boletaje y descubrimiento, y en su lugar le apuesta presupuesto de largo plazo a una plataforma externa. Un acuerdo hasta 2031 con Fórmula 1 es una decisión de largo plazo: ese activo, quién compra un boleto y cómo se le vende la experiencia alrededor, ya no vale la pena construirlo puertas adentro.

La empresa reporta más de 300 millones de usuarios anuales en más de 55 países, con ingresos que se triplicaron en tres años y rentabilidad operativa positiva sostenida.