En 2017, 90% de las futbolistas que respondieron la encuesta de FIFPRO pensaba dejar el fútbol antes de tiempo. En 2026 la proporción bajó a 49%, pero las razones cambiaron: ahora pesan más el dinero y el estrés psicológico que formar una familia.
Los datos son del informe Working Conditions in Women's Football que FIFPRO, el sindicato mundial de futbolistas profesionales, publicó el 12 de octubre. Junto con la Manchester Metropolitan University encuestó a 791 jugadoras de 40 países en la temporada 2025-26, entrevistó a 34 y revisó la estructura de 30 ligas nacionales.
El informe describe un negocio que crece más rápido que las condiciones de quienes lo juegan. FIFPRO estima que los ingresos globales del fútbol femenil pasaron de unos US$581 millones en 2024 a US$678 millones en 2025, sin contar grandes torneos, y concluye que el problema está en cómo se reparte ese crecimiento.
El dinero y el estrés desplazaron a la familia
Los motivos de salida: entre quienes piensan irse, el dinero subió como primera razón y el estrés psicológico pasó a ser la segunda. Formar una familia, que en 2017 empataba en el primer lugar, salió de los cuatro principales. El propio informe advierte que su muestra tiene más jugadoras de Europa centro-occidental (38%) que de toda América (8%).
La salud mental: 57% de las jugadoras ha tenido problemas de salud mental y la mitad de ellas no recibió apoyo de su club. FIFPRO pone de ejemplo a la NWSL, cuyo convenio colectivo de 2022 obliga a cada club a tener un profesional de salud mental con licencia y da hasta seis meses de licencia por salud mental.
El promedio sube, la mediana se queda atrás
El sueldo típico: en los meses en que cobran, las jugadoras reciben de su club un promedio de US$2,601, unas tres veces lo de 2017 una vez ajustado por inflación: los US$600 de entonces equivalen hoy a US$816. La mediana se queda en US$1,669: un grupo reducido de jugadoras muy bien pagadas, concentrado en las ligas con más recursos, eleva el promedio.
El año completo: el ingreso anual que reportan las jugadoras es de US$30,527 en promedio y US$18,837 en mediana. De las que cobran de su club, solo 66% recibe pago los 12 meses.
La región decide el sueldo
Los extremos: África tiene el promedio más bajo, US$480 al mes. En Europa del Este el promedio queda por debajo del salario mínimo de Polonia, Croacia y Grecia, los países que FIFPRO usa de referencia. En Norteamérica equivale a más de 11 veces el salario mínimo de México, de unos US$510 al mes, aunque el informe aclara que probablemente lo empuja la NWSL, cuyo salario mínimo pactado ronda US$4,208 mensuales.
Tener contrato todavía no garantiza protección
El papel firmado: 78% tiene contrato escrito, contra 53% en 2017, y la duración promedio subió de 12 a 19 meses. Pero solo 56% tiene un contrato laboral individual y 26% no sabe qué tipo de contrato firmó. De las que reciben ingresos del fútbol, 76% cobró completo y a tiempo en las últimas dos temporadas, contra 63% en 2017.
El retiro y el personal: 42% no tiene pensión, 38% no sabe si la tiene y apenas 13% la recibe de su club. Además, 47% dice que su club no tiene personal suficiente para atender sus necesidades.
Donde hubo un piso, el número se movió
Los convenios: solo 8 de las 30 ligas revisadas tienen un convenio colectivo entre sindicato y liga o federación; 17 no lo tienen y de 5 no hay datos. Entre las encuestadas, apenas 2% tiene un contrato pactado de forma colectiva. El informe cita como modelos los convenios de la NWSL, de la Liga F en España y el que Francia firmó este año.
La maternidad: desde 2021, a petición de FIFPRO, FIFA obliga a dar al menos 14 semanas de licencia pagada con dos tercios del salario y pago completo durante el embarazo. Formar una familia dejó de estar entre los cuatro motivos principales para retirarse, y FIFPRO, que redactó y negoció esas normas, lo presenta como prueba de que un piso global funciona. El informe no aísla el efecto de la regla de otros cambios del periodo.
México entra al informe por sus estadios
Las cifras de México: el comunicado menciona a México, junto con Estados Unidos, entre las ligas donde el salario promedio subió de forma significativa en la última década, pero el informe no publica una cifra mexicana y Norteamérica aporta apenas 4% de las respuestas. Sí trae asistencias: en 2025-26, Monterrey promedió 6,055 aficionados por partido, más que el Barcelona (5,905), y Tigres (4,996) y Chivas (4,084) también aparecen en la tabla.
La herramienta regional: CONCACAF lanzó en 2026 su primer reglamento de licencias para clubes femeniles. FIFPRO pide que las licencias exijan contrato escrito, salario mínimo, pagos puntuales, atención médica y de salud mental, y personal suficiente.


