FIFPRO Europe le puso números a un reclamo que llevaba meses haciendo en prosa. El sindicato europeo de futbolistas publicó este lunes un estudio que exige una revisión independiente de cómo el Consejo de la FIFA toma sus decisiones más importantes, después de que la propuesta de Gianni Infantino para vender una participación del Mundial a inversionistas privados colapsara en agosto.

La demanda central es simple: que ningún cargo dentro de la FIFA pueda volver a impulsar un cambio de esta magnitud por su cuenta, y que jugadores, clubes y ligas tengan un lugar formal en ese tipo de decisiones junto a las federaciones nacionales.

El momento no es casual. FIFPRO ya había ganado, meses antes, el primer asiento formal que los futbolistas tuvieron en el Consejo de la FIFA. Ese asiento resultó no alcanzar para esto.

La grieta que dejó el acuerdo de junio

El acuerdo de junio: El 10 de junio, FIFA y FIFPRO firmaron un memorando que la propia FIFA calificó de histórico: por primera vez, los jugadores tendrían estatus de observador en el Consejo, con voz y poder de veto sobre cambios al reglamento de transferencias y a los estándares de bienestar laboral. Infantino lo llamó una nueva era en la relación entre ambas partes.

El límite que nadie subrayó entonces: ese asiento cubre solo materia de jugadores, fichajes y condiciones laborales. No cubre decisiones comerciales o estructurales como vender una parte del negocio del Mundial. Semanas después de firmar el memorando, FIFPRO Europe se topó exactamente con ese límite: el 29 de julio, mientras Infantino avanzaba con su plan de vender 20% de FIFA Forward Enterprise, el sindicato declaró que ni FIFPRO ni los jugadores tenían voto sobre esa decisión. La brecha no está en que a los jugadores les falte representación, está en que la representación que ganaron en junio no alcanza para esto.

Cronología
  1. 10 jun 2026FIFA y FIFPRO firman el MOU con estatus de observador
  2. 29 jul 2026FIFPRO Europe advierte que no tiene voto sobre el FFE
  3. 6 ago 2026FIFPRO pide voto real en el Consejo y llama insuficiente al MOU
  4. 14 sep 2026FIFPRO Europe publica su estudio y exige revisión independiente

El peso que respalda la exigencia

La cifra que abre el estudio: los clubes europeos emplearon a 856 de los futbolistas que jugaron el Mundial 2026 ampliado a 48 selecciones, con un valor conjunto de €16,900M (US$19,800M).

94%
del valor de las plantillas del Mundial 2026 correspondió a futbolistas de clubes europeos

El patrón se repite edición tras edición: los 20 premios individuales entregados en las últimas cinco ediciones del Mundial fueron para futbolistas de clubes europeos. Para FIFPRO Europe, esa concentración es el argumento de fondo: quien sostiene el valor deportivo y comercial del torneo no debería quedar fuera de las decisiones sobre cómo se reparte ese valor.

El dinero que no sigue el mismo camino

La otra mitad del argumento: mientras el valor de los jugadores crecía, la parte de las utilidades del Mundial que reciben los países participantes en forma de premios se redujo. La FIFA la fijó en 7.7% este año, frente a 10.5% en 2006, pese al fuerte crecimiento de los ingresos del torneo en ese periodo.

El salto
10.5% en 20067.7% en 2026−27%
participación de los países en las utilidades del Mundial

Lo que eso significa para FIFPRO: el sindicato no pide una cifra distinta de premios, pide que decisiones como esa, y como la que casi vendió una porción del Mundial completo, se tomen con jugadores y ligas en la mesa desde el inicio, no después de que la propuesta ya esté armada.

Un tercer bloque, con un tipo distinto de influencia

Los otros dos frentes ya abiertos: FIFPRO Europe no es el primer actor en presionar a la FIFA por el FFE. UEFA ya prepara una denuncia penal contra Infantino en Suiza, y seis federaciones nórdicas exigieron garantías vinculantes de que la venta no vuelva a proponerse.

Lo que cambia con los jugadores: UEFA y las federaciones nórdicas ya tenían, al menos en teoría, un voto en el Consejo antes de este episodio. FIFPRO Europe no lo tenía, y su presión corre sobre otro terreno: no defiende un asiento que ya ocupaba, busca uno que nunca tuvo para este tipo de decisión.

La respuesta de la FIFA, hasta ahora

El compromiso sin nombre ni fecha: la FIFA aceptó el 5 de agosto revisar cómo se gestó el FFE, pero no ha nombrado a quién hará esa revisión ni cuándo entregará resultados. La federación sostiene que todo lo que se hizo, se hizo en pleno cumplimiento de su propio marco regulatorio.

El calendario que corre en paralelo: nada de esta presión ha movido, hasta ahora, la intención de Infantino de buscar un cuarto mandato en el Congreso del próximo año, el mismo foro donde tendría que aprobarse cualquier cambio real a cómo funciona el Consejo.

Mientras la revisión que prometió la FIFA en agosto siga sin nombre ni fecha, y mientras Infantino avance hacia un cuarto mandato sin que ninguno de los tres frentes que lo presionan lo haya detenido, lo de este lunes es influencia que FIFPRO Europe todavía tiene que cobrar, no una reforma ya conseguida.