Los Ángeles no tiene asegurado el dinero para mover a los aficionados en los Juegos Olímpicos de 2028. Metro, la agencia de transporte del condado, pidió US$379 millones a California para obras ligadas a los Juegos y la legislatura le aprobó solo US$20 millones, según reportó Los Angeles Times el 22 de septiembre.

Lo rechazado era infraestructura con fecha límite. Incluía US$138 millones para integrar los sistemas de control de tráfico, US$65 millones para seis vías de emergencia donde desviar trenes descompuestos y US$23 millones para mejorar cuatro centros de transbordo con sombra, baños e hidratación. Son obras que deben arrancar pronto para estar listas el 14 de julio de 2028, día de la inauguración.

El duelo

Washington tampoco ha cerrado la cuenta. Metro pidió US$2,000 millones al gobierno federal. La mitad serviría para rentar hasta 1,748 autobuses de otras ciudades y contratar a miles de choferes, lo que duplicaría su flota durante los Juegos. Una comisión de la Cámara de Representantes aprobó US$875 millones en junio, pero el dinero sale de recortar proyectos de trenes en otros estados y la decisión final llegaría hasta diciembre, cuando vence el financiamiento temporal del gobierno.

Metro ya puso fecha de salida. En un reporte presentado a su consejo este mes, la agencia advirtió que si no tiene certeza del dinero antes de fin de año no pondrá autobuses extra, y su acuerdo con LA28 vencerá. "El comité organizador tendrá que buscar otro socio para transportar a espectadores y trabajadores", escribió.

Ahí el riesgo cambia de dueño. El presupuesto de LA28, de US$7,100 millones, no tiene una partida para transporte. Si los Juegos pierden dinero, la ciudad de Los Ángeles es la garante financiera y California cubriría hasta US$270 millones del déficit. Reynold Hoover, director general de LA28, dijo a LAist que confía en que el gobierno federal y el Congreso encontrarán los fondos.