El recorte que se vota en el US Open: El Tour Architecture Council de la WTA planea reducir la cantidad de torneos WTA 500 que las mejores jugadoras están obligadas a disputar. Bob Moran, integrante del consejo, espera que la votación ocurra durante el US Open. Los WTA 1000 no se tocan y siguen siendo siete obligatorios. Los 500 bajarían de seis a "probablemente cinco o cuatro".
Cómo queda el calendario mínimo: Hoy una jugadora del top está comprometida con 17 torneos, cuatro Grand Slams, siete 1000 y seis 500, y con 18 si clasifica a las WTA Finals. Con el recorte el piso quedaría entre 15 y 17. Es el primer movimiento concreto después de meses de quejas: Aryna Sabalenka calificó el calendario de "demencial" en enero, y ella e Iga Świątek se saltaron el Dubai Open en febrero, que es un 1000.
El precio del recorte: Moran puso el intercambio en una sola frase: "Si quieres que el compromiso baje, entonces el crecimiento del premio va a tener que desacelerarse". La gira venía persiguiendo la paridad de premios con el ATP en los torneos 1000 y 500 para 2027. Menos eventos obligatorios significa menos garantía de que las estrellas aparezcan, y lo que un torneo puede cobrarle a un patrocinador o a una televisora depende exactamente de esa garantía.
Lo que la gira hace del otro lado: El recorte llega mientras la WTA intenta subir el valor de cada torneo por otras vías: hace unos días le entregó a IMG la producción de 50 torneos para estandarizar la señal y venderla mejor. Las dos decisiones apuntan en direcciones opuestas sobre el mismo inventario, porque una sube la calidad de lo que se transmite y la otra reduce la obligación de que las mejores estén ahí para ser transmitidas.


