Arte Moreno lleva once temporadas consecutivas sin ganar una serie de playoffs. Este martes encontró comprador de todos modos: Stan Kroenke, dueño de los Rams, los Nuggets, el Avalanche y el Arsenal, acordó quedarse con la participación de control de los Angels de Los Ángeles.
Ninguna de las partes reveló el precio. Pero fuentes consultadas por ESPN sitúan la operación en US$4,000 millones, un récord para una franquicia de las Grandes Ligas que supera el que hasta hace tres semanas tenían los Padres de San Diego. Un equipo que cerró la temporada 53-85, empatado en el peor registro de la Liga Americana, acaba de valer más que ningún otro en la historia de la MLB.
La cancha dejó de fijar el precio
Lo que se vende no es el róster: los Angels no ganan una ronda de playoffs desde 2014 y llevan once años sin una temporada ganadora, pero eso pesa cada vez menos en cómo el mercado valúa una franquicia de MLB. Lo escaso es la licencia para operar una franquicia de Grandes Ligas, un privilegio que el mercado paga cada vez más caro. Ningún equipo se ha sumado a las Grandes Ligas desde 1998 y ninguno ha quebrado ni ha bajado de categoría jamás.
Eso convierte cada venta en una de las pocas puertas de entrada a una liga cerrada, con contratos nacionales de televisión garantizados y, en el caso de los Angels, una red regional propia en el segundo mercado de medios más grande de Estados Unidos. Kroenke ya opera ahí con los Rams; ahora suma una segunda franquicia en la misma zona metropolitana.
Lo que viene empacado con la franquicia: Kroenke se queda también con Angels Broadcast Television (ABTV), el canal que Moreno relanzó en mayo tras recomprarle a Main Street Sports Group su 50% de lo que antes era FanDuel Sports Network West, y con la radio KLAA-AM. Es un activo de negociación real, pero uno que enfrenta una caída de suscriptores por el cord-cutting que no distingue entre dueños nuevos o viejos.
El estilo que ya conoce a Comcast: Kroenke no es nuevo en pulsos por derechos locales. Su empresa Altitude Sports & Entertainment pasó cinco años y medio sin acuerdo de transmisión con Comcast por las señales de los Nuggets y el Avalanche antes de cerrar un contrato nuevo a inicios de 2025, el tipo de disputa que ABTV podría repetir si Kroenke negocia con la misma dureza.
El retorno de Moreno: compró el equipo a Walt Disney Company en 2003, un año después del único título de Serie Mundial en la historia de la franquicia, por menos de US$200 millones. Veintitrés años después sale con una valuación reportada veinte veces mayor, pese a haber quedado fuera de playoffs en once de las últimas doce temporadas.
Dos récords en el mismo año no es casualidad
No es la primera vez este año: hace apenas tres semanas, MLB aprobó la venta de los Padres a José Feliciano y Kwanza Jones en US$3,900 millones, el récord que los Angels acaban de superar. Dos franquicias, la misma temporada, dos marcas históricas.
El patrón es más amplio que el beisbol. Los Lakers cambiaron de dueño dos veces en catorce meses, la segunda en agosto pasado por US$12,500 millones, la venta más cara en la historia del deporte. En las tres operaciones, el resultado deportivo reciente pesó menos que ser un activo que no se puede replicar.
Dos intentos de vender antes de que funcionara
El primer capítulo funcionó: Moreno llegó bajando el precio de las cervezas y firmando a Vladimir Guerrero, ganó cinco títulos de la División Oeste entre 2004 y 2009 y en 2011 firmó un contrato de televisión con Fox por 20 años y US$3,000 millones. Después, el equipo se estancó.
Con Mike Trout y Shohei Ohtani en el róster, dos de los mejores jugadores de su generación, los Angels ganaron una sola serie de playoffs desde 2010. Ohtani se fue a los Dodgers como agente libre en 2023 después de que Moreno no autorizara cambiarlo a tiempo, y las gradas de Angel Stadium empezaron a corear "vendan el equipo".
- 2003Moreno compra los Angels
- 2004-09cinco títulos de división
- 2011TV con Fox por 20 años y US$3,000M
- 2014última aparición en playoffs
- 2022explora vender el equipo
- 2023retira el equipo del mercado
- 2026vende a Kroenke
El cambio ya había empezado: Moreno puso el equipo en venta en agosto de 2022 y se retractó nueve meses después. Este año, sin embargo, dejó entrar a John Mozeliak, exdirectivo de los Cardinals, como consultor con permiso para cambiar veteranos y rearmar la organización, justo la autonomía que nunca les había dado a sus gerentes generales.
El plan también incluye el estadio
El otro activo es el terreno: Angel Stadium es el cuarto parque más viejo de las Grandes Ligas, detrás de Fenway, Wrigley y Dodger Stadium, y buena parte de su entorno sigue siendo estacionamiento. Kroenke ya desarrolló el SoFi Stadium en Inglewood y arma un proyecto de uso mixto en Woodland Hills junto a las nuevas oficinas de los Rams, el mismo perfil de desarrollador inmobiliario que Anaheim quiere ver en Angel Stadium.
La alcaldesa de Anaheim, Ashleigh Aitken, dijo a Front Office Sports que "si el trato se concreta y lo aprueban las Grandes Ligas", espera trabajar con Kroenke "en un plan de desarrollo innovador" para el sitio, con canchas deportivas juveniles, vivienda y un posible hotel entre las piezas sobre la mesa.
La cifra también es un argumento laboral
El contrato colectivo vence el 1 de diciembre: MLB propuso por primera vez desde 1994 un tope salarial, y el sindicato de jugadores lo rechaza de plano. Ambos lados llegan a la negociación con el mismo dato y lecturas opuestas.
Para los jugadores, que un equipo con el peor récord de su liga se venda en un récord histórico prueba que el negocio no necesita un tope para crecer: entre más invierte un dueño, más sube el valor, como ya había demostrado la venta de los Padres. Para la liga, la misma cifra es evidencia de que un sistema con más certeza de costos dispararía las valuaciones todavía más, lo que envalentona su propuesta en lugar de debilitarla.
La otra pieza de la misma mesa: El comisionado Rob Manfred también empuja que las 30 franquicias repartan en partes iguales sus derechos de transmisión local, una propuesta condicionada al mismo tope salarial que el sindicato rechaza. Una señal como ABTV, con valor y audiencia propios en un mercado grande, es exactamente el tipo de activo que esa fórmula igualaría entre equipos grandes y chicos, lo que explica por qué el paquete de medios que Kroenke acaba de comprar también es una ficha en la negociación laboral.
El dueño que se queda sin comparación
Moreno fue el primero: en 2003 se convirtió en el primer dueño latino de una franquicia mayoritaria en MLB y en el primer mexicoamericano dueño de un equipo grande de deporte profesional en Estados Unidos. Veintitrés años después es también el más señalado por controlar demasiado el área de beisbol mientras recortaba gastos en todo lo demás.
Su salida deja un solo propietario latino mayoritario en las Grandes Ligas: José Feliciano, el puertorriqueño que cerró la compra de los Padres hace apenas tres semanas. La representación latina en la propiedad de equipos de MLB pasa de dos dueños a uno solo.
Para MLB, la cifra llega en el peor momento para discutirla con calma. Mientras más suben las valuaciones sin un tope salarial de por medio, más difícil será convencer a los jugadores de que hace falta uno.
La operación todavía necesita luz verde de los dueños de MLB, con cierre previsto para el primer trimestre de 2027. Mike Trout, bajo contrato garantizado hasta 2030, calificó el cambio de dueño como "necesario" y dijo que lo primero que busca es "recuperar la cultura ganadora" en el clubhouse. Su contrato, no el discurso, sigue siendo la primera señal real de si Kroenke va a invertir en el róster o solo cambió el nombre en la escritura.


