La estrategia: YouTube quiere más derechos deportivos en vivo, pero no del tipo que persigue Netflix. Según reportes, está dispuesto a pujar por casi todas las grandes ligas de Estados Unidos si puede comprar paquetes con una promesa simple para el aficionado, como todos los partidos locales de un equipo o todos los de un torneo, en lugar de partidos sueltos convertidos en evento.
Cómo cobra: El plan es poner algunos partidos gratis en YouTube y la mayoría detrás de YouTube Premium, que en Estados Unidos subió en junio de US$13.99 a US$15.99 al mes. El servicio tenía 125 millones de suscriptores en marzo de 2025, contando YouTube Music, y desde 2027 incluirá Peacock sin costo extra. Según reportes, YouTube no quiere convertirse en un agregador de servicios rivales.
El precedente: YouTube ya compró así. Desde 2023 tiene NFL Sunday Ticket, todos los partidos dominicales fuera de mercado, por unos US$2,000 millones al año hasta la temporada 2029-30. DirecTV pagaba US$1,500 millones anuales por el mismo paquete. Según reportes, YouTube se retiró de la puja por un paquete de cinco partidos de la NFL en 2026 cuando la liga mandó el juego de Australia a Netflix.
La próxima compra: La NBA negocia con YouTube un servicio para los partidos locales que dejó la crisis de las cadenas regionales, desde la temporada 2027-28. Según reportes, valdría más de US$1,000 millones si entra casi toda la liga y unos US$850 millones con 25 equipos o menos, sin que se sepa a cuántos años. La señal estaría limitada al mercado de cada equipo.
- partidos locales de 20 a 25 equipos
- señal limitada al mercado de cada equipo
- partidos fuera de mercado
El Mundial: YouTube también está interesado en los derechos del Mundial masculino en Estados Unidos, que ya disputa con Netflix y Disney para 2030-2034.


