El FBI y fiscales federales de Estados Unidos investigan operaciones de la Asociación del Fútbol Argentino en territorio estadounidense y su relación con TourProdEnter LLC. La investigación revisa más de US$300 millones que habrían pasado por el sistema financiero norteamericano y apunta a posibles delitos de lavado o fraude bancario. Por ahora no hay cargos formales anunciados contra la AFA.

La noticia llega en pleno Mundial, mientras Argentina disputa el torneo como uno de los favoritos. La selección y la federación son marcas de alcance global, lo que amplifica el impacto mediático de una investigación de este tipo. Para los patrocinadores de la AFA y sus socios comerciales, la señal de atención es inmediata.

El caso llega en un momento en que varias federaciones internacionales han enfrentado procesos legales en EE.UU. bajo leyes que permiten perseguir delitos financieros cometidos por entidades extranjeras cuando el dinero pasa por el sistema bancario norteamericano. Es el mismo mecanismo que en 2015 destapó el mayor escándalo de corrupción en la historia de FIFA.

Opinión de Playbook: La investigación está en curso y sin cargos todavía. Pero la señal que manda una lupa del FBI a mitad de un Mundial es difícil de ignorar. Para la AFA y sus aliados comerciales, el escenario más incómodo no es la multa eventual. Es la conversación que esta investigación abre sobre quiénes controlan el dinero del fútbol y cómo se mueve.