Brasil endurecerá las reglas para la publicidad de apuestas online. El paquete incluirá advertencias obligatorias y límites a los mensajes que pueden usar las casas de apuestas. La discusión tomó fuerza durante el Mundial, con marcas de apuestas ocupando camisetas, transmisiones, redes sociales e influencers a una escala que llamó la atención de legisladores. Algunos ya proponen acercar la regulación a la del tabaco.
El contexto importa: Brasil es uno de los mercados de apuestas de mayor crecimiento en el mundo y el volumen de publicidad durante el Mundial fue imposible de ignorar. Las casas de apuestas estaban en todos los formatos, frentes y públicos, de una manera que empezó a levantar preocupaciones sobre exposición, especialmente en audiencias jóvenes.
México no está lejos de ese escenario. Camisetas, transmisiones, influencers y promociones por todos lados. La diferencia con Brasil es que en México todavía no hay una presión regulatoria comparable. Eso puede cambiar rápido, especialmente en un ciclo postmundialista donde los hábitos de consumo deportivo y de apuestas quedaron consolidados en audiencias más amplias.
Opinión de Playbook: Brasil dejó que las casas de apuestas llenaran casi cualquier espacio antes de preguntarse cuánto era demasiado. El riesgo para México es el mismo: cuando la regulación llega tarde, siempre sale más cara, tanto para las marcas como para los equipos y medios que construyeron modelos de ingreso alrededor de ese dinero. Cerrar demasiado la puerta también tiene su costo porque el usuario puede moverse a plataformas ilegales. El equilibrio no es fácil, pero llegar tarde a la conversación lo hace más difícil.

