La Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno multó a la FMF con MX$42.8 millones por incumplimientos en el manejo de datos personales dentro del Fan ID. La autoridad concluyó que fotografías y datos biométricos de aficionados no fueron clasificados correctamente como información sensible en el aviso de privacidad. En otras palabras: la FMF pidió datos que la ley clasifica como especialmente protegidos sin decírselo claramente a quienes los entregaron.

El Fan ID nació como respuesta a la violencia en estadios mexicanos. Tras años de incidentes en tribunas, la federación implementó un sistema de registro con biométricos para controlar el acceso a los recintos. El argumento de seguridad era sólido. El problema fue la instrumentación: pedir fotografía facial e información de identificación a millones de aficionados sin cumplir los estándares de privacidad que ese tipo de datos exige.

La sanción va más allá de los MX$42.8 millones. Los datos ya fueron entregados. Millones de aficionados dieron biométricos convencidos de que estaban contribuyendo a hacer los estadios más seguros, sin saber que esa información no tenía las protecciones legales que debería tener. Una multa no borra los datos ni responde la pregunta de dónde están y cómo se custodian.

Opinión de Playbook: El Fan ID nació para arreglar un problema serio de seguridad, pero pedir biométricos para entrar al estadio exige procesos mucho más sólidos que un aviso a la ligera. La FMF quiso resolver rápido la violencia en las tribunas y descuidó algo básico. La pregunta incómoda que queda es qué pasa con la información de millones de aficionados una vez que ya la entregaron. En un momento en que la privacidad de datos se regula con más fuerza en todo el mundo, este caso va a dejar precedente.