Un grupo inversor alemán liderado por los exjugadores de la Bundesliga Thomas Müller, Mats Hummels y Yann Sommer compró el 90% del Estrela da Amadora por €40 millones, un récord para una SAD (sociedad anónima deportiva) de la liga portuguesa.
Quién vende y quién se queda: Paulo Lopo, que compró el club en 2020, deja la presidencia tras seis años. Su hijo, Francisco Lopo, se mantiene como director ejecutivo, y el 10% restante del capital sigue en manos del club. Al frente de la nueva SAD estará Johannes Mösmang, de 35 años, con experiencia en el Bayern Múnich.
Por qué ahora: Portugal aprobó centralizar la venta de los derechos de televisión de sus dos primeras divisiones a partir de la temporada 2027-2028. Hoy esos derechos se negocian club por club, generan unos €190 millones al año en conjunto y producen, según reconoce la propia Liga Portugal, una de las distribuciones más desiguales de Europa. La centralización busca repartir mejor ese dinero entre los clubes medianos, justo el tipo de club que acaba de comprar este grupo alemán.
No es un caso aislado: el fútbol portugués lleva varios años atrayendo capital extranjero. QSI, dueño del PSG, tiene una participación en el Sporting Braga; V Sports, dueño del Aston Villa, en el Vitória de Guimarães; Evangelos Marinakis, dueño del Nottingham Forest y el Olympiacos, compró el Rio Ave; Vinícius Jr. se sumó a la inversión en el FC Alverca. Desde España, Grupo Élite (con el empresario gallego Ignacio Rivera, de Estrella Galicia) compró el CD Tondela el año pasado, y Juan Carlos Escotet, accionista mayoritario del Deportivo a través de Abanca, adquirió después el FC Penafiel.


