El empate que nadie puede romper: Mark Walter y Todd Boehly negocian venderle a Clearlake Capital las acciones que tienen en el Chelsea, según adelantó en exclusiva el Financial Times. Clearlake puso el dinero para quedarse con más del 60% del club en 2022, pero en ese mismo acuerdo aceptó decidir en conjunto con Boehly, que además preside al Chelsea. El resultado es un empate: el fondo tiene la mayoría de las acciones y aun así necesita el visto bueno de su socio para mover al club, y comprarle su parte es la única forma de romperlo.
De dónde viene esta sociedad: El consorcio compró el Chelsea en 2022 por £2,500 millones, cuando Roman Abramovich fue obligado a vender tras las sanciones que le impuso el Reino Unido por la invasión rusa a Ucrania. Fue una venta a contrarreloj, con el club operando bajo licencia del gobierno británico mientras se cerraba. El grupo comprador se armó con esa urgencia y lleva desde entonces chocando por la estrategia.
Lo que Walter trae encima: Walter vendió los Lakers en US$12,500 millones a Bob Iger y Joshua Kushner menos de un año después de comprarlos, y fiscales estadounidenses investigan a sus aseguradoras. Lo que revisan es concreto: esas compañías le prestaron dinero a empresas ligadas al propio Walter sin revelar el vínculo, y ahora corren a vender esas inversiones o a cobrar los préstamos. Esa presión es la que explica la velocidad con la que está soltando activos.
El mercado que hace posible la salida: Las valuaciones subieron lo suficiente como para que salirse sea negocio. La semana pasada un consorcio encabezado por Amit Bhatia, con Eduardo Saverin y un fondo respaldado por Jeff Bezos, acordó comprar cerca de un tercio del Liverpool en una valuación cercana a los US$7,000 millones. Los inversionistas institucionales ya tratan a las franquicias como clase de activo y no como trofeo, y eso le pone piso a lo que Clearlake tendría que pagar.
Lo que Clearlake compraría en la cancha: El Chelsea ganó el Mundial de Clubes y la Conference League, el tercer escalón de las competencias europeas, pero terminó décimo en la Premier League y se quedó fuera de los torneos continentales que reparten el dinero grande. Enzo Maresca salió en enero y firmó con el Manchester City, con una compensación para el Chelsea, y el club contrató a Xabi Alonso para dirigir esta temporada.


