El deal: Netflix pagará USD 200 millones por los derechos de transmisión en Estados Unidos y Canadá de los Mundiales Femeniles de 2027 (Brasil) y 2031, según reportes de la industria. Es uno de los contratos de medios más grandes que existen hoy para una propiedad de deporte femenil, y llega apenas unos años después de que la plataforma empezara a apostar en serio por deportes en vivo.
El comparativo: Para dimensionar la cifra, FIFA facturó alrededor de USD 270 millones por derechos de transmisión en todos los mercados del mundo durante el Mundial Femenil de 2023. Es decir, lo que Netflix pagará solo por Estados Unidos y Canadá para una edición se acerca a lo que FIFA recaudó globalmente hace dos años. Fox, en cambio, pagó USD 485 millones únicamente por los derechos del Mundial varonil 2026 en Estados Unidos, casi 2.5 veces más que Netflix por el torneo femenil, una brecha que sigue existiendo pero que se está cerrando.
El objetivo detrás: FIFA busca duplicar los ingresos del Mundial Femenil hasta unos USD 1,000 millones para el ciclo 2027, según ha declarado Jill Ellis, directora de fútbol de la organización. El acuerdo con Netflix es una pieza central de esa meta, y se suma a otras señales del mercado, como el contrato de once años y USD 3,100 millones que la WNBA firmó recientemente, unos USD 280 millones anuales.
Opinión de Playbook: Netflix no está comprando deporte femenil por filantropía, está comprando un activo que todavía se puede adquirir más barato que su equivalente varonil y que ya demuestra audiencia. Para LATAM, el dato relevante es que el torneo se juega en Brasil: cualquier broadcaster de la región que negocie derechos para 2027 ahora tiene una referencia de precio internacional mucho más alta que en ciclos anteriores, y eso va a subir el costo de entrada para transmitir el torneo en la región.


