La familia Khosla, encabezada por el inversionista de Silicon Valley Vinod Khosla, acordó comprar los Seattle Seahawks por US$9,612 millones, sujeto a la aprobación formal de los dueños de la NFL. La cifra supera en más de US$3,500 millones lo pagado por los Washington Commanders en 2023. Para cerrar la operación, el grupo deberá desprenderse de su participación actual en los San Francisco 49ers, ya que la NFL no permite a un mismo dueño tener participaciones en dos franquicias.
El precio es llamativo incluso para una liga acostumbrada a valuaciones récord. Los Commanders parecían haber fijado un techo muy alto al venderse por US$6,050 millones. Los Seahawks lo subieron más de 50% en el mismo período. La lógica no viene del rendimiento deportivo del equipo sino de lo que la franquicia representa como activo: derechos exclusivos de mercado, participación en ingresos compartidos de televisión y una marca con décadas de historia.
Las franquicias de la NFL son escasas por diseño. Hay 32 y no habrá más en el corto plazo. Esa escasez, combinada con contratos televisivos que garantizan ingresos multimillonarios anuales para cada equipo independientemente de sus resultados, hace que comprar una sea una inversión con piso muy claro.
Opinión de Playbook: Hace tres años, los Commanders parecían haber puesto un techo muy alto. Los Seahawks lo subieron más de 50% en el mismo período. Eso dice mucho sobre la escasez de franquicias NFL, la solidez de sus derechos audiovisuales y la seguridad que el mercado ve en el producto. No todas las franquicias están en venta, pero desde hoy todas valen un poco más.


