Sky está comprando activos de televisión abierta (free-to-air) en el Reino Unido como parte de su estrategia para competir de frente contra Netflix y YouTube en el terreno de la transmisión deportiva. El movimiento busca reforzar su posición dentro de un mercado británico donde el streaming ha ganado terreno de forma acelerada.

Sky ha sido durante décadas el pilar de la televisión de paga y los derechos deportivos premium en el Reino Unido, con contratos históricos en Premier League y otros torneos. La entrada de plataformas como Netflix y YouTube al terreno del deporte en vivo obliga a operadores tradicionales como Sky a diversificar su oferta y asegurar distribución más amplia para no perder alcance frente a audiencias que migran hacia el streaming.

La jugada se suma a una tendencia más amplia: los grandes broadcasters deportivos ya no compiten solo entre ellos, sino contra gigantes tecnológicos con ambición de crecer en deporte en vivo.