Adidas y Benfica extendieron su acuerdo de camisetas hasta 2033 por €120 millones en seis años, unos €20 millones anuales, el doble de lo que pagaba el acuerdo firmado en 2021. Es el contrato de patrocinio deportivo más grande en la historia del futbol portugués. A cambio de subir la cifra, Adidas se quedó con algo que no tenía: el naming del centro de formación del club en Seixal, ahora Adidas Benfica Campus.

Por qué el naming fue al campus y no al estadio: el frente de la camiseta del Benfica ya tiene dueño. Emirates lo patrocina desde hace años, con contrato vigente hasta 2029, así que Adidas no podía comprar ese espacio aunque quisiera. Bautizar el centro de formación le dio a la marca un activo propio, permanente y exclusivo, algo que ningún otro patrocinador del club puede reclamar.

Lo que Adidas realmente compró no es un edificio: según el CIES Football Observatory, la academia del Benfica generó €516 millones en ventas de jugadores formados en casa entre 2014 y 2024, más que cualquier otro club del mundo en ese periodo.

El duelo

La fábrica ya tiene nombres que la venden sola: João Félix, Rúben Dias, Enzo Fernández, Darwin Núñez y João Neves salieron de ese mismo centro de Seixal hacia clubes que pagaron cifras de decenas de millones por cada uno. Adidas no está comprando publicidad en una pared, está comprando la asociación de marca con la fábrica de jugadores más rentable del planeta, justo cuando ese centro cumple 20 años de operación.

El salto
€10 millones€20 millones+100%
valor anual del patrocinio de Adidas al Benfica