adidas anunció el 23 de septiembre que se convierte en el nuevo socio oficial de uniformes y ropa de desempeño de Unrivaled, la liga de basquetbol 3x3 femenil, en un acuerdo multianual que arranca en la temporada 2027. La marca releva a Under Armour, cuyo contrato venció este año.
El fichaje llega justo un mes después de que Unrivaled casi duplicara su valuación a [US$650 millones](/articulo/unrivaled-casi-duplica-su-valuacion-a-us-650-millones) en una ronda Serie C liderada por Ten Pillars Sports Fund. adidas entra a la liga en el momento más caro de su historia, no en el más barato.
adidas no disfrazó el motivo detrás del fichaje. Bjorn Gulden, su CEO, reconoció que la marca "no ha sido competitiva frente a nuestro principal competidor" en basquetbol femenil, en referencia directa a Nike. La empresa ya patrocina individualmente a varias jugadoras de la liga, entre ellas Kelsey Plum, Kahleah Copper y Aliyah Boston, además de la próxima incorporación de Olivia Miles.
El acuerdo con la liga completa lo que adidas ya tenía con las jugadoras por separado. Vestirá a los ocho equipos y 54 jugadoras que tendrá Unrivaled en su tercera temporada, además de surtir campamentos juveniles, clínicas comunitarias y una línea de merchandising con jerseys auténticos. La marca no detalló si el contrato incluye calzado.
Cerca del 30% de Unrivaled es propiedad de sus propias jugadoras, un porcentaje que hoy vale unos US$200 millones tras la ronda de septiembre. Ese diseño convierte cualquier acuerdo comercial de la liga, como este con adidas, en un beneficio que las propias atletas capturan directamente en su participación accionaria.


