El primer contrato que desaparece: H2bet anunció la noche del 3 de octubre el fin de su patrocinio máster con el Atlético Mineiro "por las restricciones" de la medida provisional que prohibió las apuestas en Brasil. El contrato iba de enero de 2025 a diciembre de 2027 y garantizaba R$180 millones (US$34.6 millones) fijos en tres temporadas, unos R$60 millones al año. Fue el mayor patrocinio en la historia del futbol de Minas Gerais.

Lo que hicieron los demás: Santos quitó a Novibet de su camiseta, pero el contrato sigue vigente. El Cruzeiro dejó de mostrar a Betnacional el 5 de octubre, el último día que permitía la medida, sin anunciar todavía qué pasa con un acuerdo de R$43 millones al año. Según reportes, el Atlético es el primer club de Série A que confirma el fin de un contrato.

El espacio queda vacío: El club busca quién ocupe el frente de la camiseta, sea un patrocinador actual que suba de lugar o una marca nueva, idealmente hasta el final de la temporada. Lo que sí llegó es dinero público. El gobierno de Minas Gerais anunció R$15 millones para el Atlético y otros R$15 millones para el Cruzeiro, a través de sus empresas estatales, en un lugar de la camiseta que todavía no se define.

El duelo

Quién quiere el inventario: En Série B, Vila Nova ya cambió a Bet da Sorte por una concesionaria de BYD, en lo que el club llama el mayor patrocinio de su historia, sin revelar montos. Joao Adibe Marques, director de la farmacéutica Cimed, escribió en redes que la prohibición "es nuestra oportunidad" y que siempre soñaron con patrocinar a todos los clubes de Brasil.

Lo que está en juego: Las casas de apuestas pagaron unos R$1,000 millones a los clubes de Série A en 2025, cerca de 10% de sus ingresos recurrentes, y esa cifra había crecido 67% en un año. Desde el 6 de octubre, ese dinero ya no puede aparecer en ninguna camiseta.