Lula firmó la noche del viernes 25 de septiembre la Medida Provisória 1,394, que prohíbe operar, ofrecer, intermediar y anunciar apuestas de cuota fija en Brasil. Cubre apuestas deportivas y casino online, en canales físicos y digitales, y cancela las autorizaciones federales y estatales. Entró en vigor el mismo día que se publicó.

El calendario es de tres semanas. Desde el 25 de septiembre ninguna casa puede recibir depósitos, y las 85 licencias vencen 30 días después de la publicación, sin compensación por lucro cesante ni por lo invertido. Cada licencia costó R$30 millones (US$5.8 millones), R$2,550 millones (US$490 millones) en total.

Cronología
  1. 25 sepMP publicada, se prohíben depósitos
  2. 5 octÚltimo día para retirar fondos y para quitar publicidad
  3. 6 octSitios y apps fuera de línea
  4. 9 al 14 octBancos devuelven saldos
  5. 25 octVencen las 85 licencias
  6. 4 octPrimera vuelta electoral, antes de que el Congreso discuta nada

Los diez días que le importan al futbol

La publicidad tiene su propio reloj. La MP ordena retirar todo el material promocional dentro de los diez días siguientes a la publicación, es decir el 5 de octubre. Incumplir configura publicidad abusiva bajo el Código de Defensa del Consumidor, con multa diaria de R$200,000 (US$38,500).

Eso no es una pérdida de ingreso, es una orden de retiro. El frente de las camisetas, las vallas del estadio y los paquetes de transmisión dejan de ser inventario vendible y pasan a ser material que hay que quitar. El presidente del Fluminense, Mattheus Montenegro, dijo que el impacto de su club supera los R$100 millones (US$19 millones) justamente porque alcanza también a las vallas y a camisetas ya fabricadas meses antes.

Y el torneo se llama como una de ellas. La Série A se juega este año como Brasileirão Betano. La misma empresa paga R$268.5 millones (US$52 millones) anuales al Flamengo, el patrocinio máster más grande del futbol brasileño.

R$268.5M
lo que Betano paga al año por el frente de la camiseta del Flamengo, unos US$52 millones Globo

La categoría ya venía de bajada

Antes de la prohibición ya se estaba encogiendo. En 2025, 18 de los 20 clubes de Série A tenían una casa de apuestas como patrocinador máster. En 2026 arrancaron 12, según Poder360, una caída de 33% en un año. Las cuentas de cuántos clubes quedaban al momento de la firma no coinciden entre medios: O Globo reporta 14 y las agencias hablan de 13.

Aun así siguió firmando. El Grêmio cerró hace unos días con Pitaco por R$140 millones (US$27 millones) a tres años, un contrato que nació sin poder ejecutarse.

El alcance cambió sobre la marcha. Cuando ocho clubes y dos federaciones firmaron su comunicado el 17 de septiembre, la MP que se preparaba apuntaba al casino online y dejaba fuera las apuestas deportivas. La que se firmó incluye ambas.

El Estado puso precio al daño, y es 38 veces mayor

Los números que usó el gobierno. El Ministerio de Salud citó más de 28 millones de brasileños apostando, 10.9 millones con patrones de riesgo, un alza de 140% en consultas del SUS por ludopatía entre 2018 y 2025, mortalidad por suicidio quince veces mayor entre quienes tienen trastorno de juego, y un costo social anual de R$38,800 millones (US$7,460 millones).

Contra eso pesa lo que la categoría pagaba. El mercado regulado facturó R$62,500 millones (US$12,000 millones) en 2025 y le dejó al futbol de Série A R$1,030 millones (US$198 millones).

El tamaño real de la categoría. La consultora Convocados calculó que ese monto salió de los R$3,070 millones que los 20 clubes ingresaron por patrocinio en el año. Uno de cada tres reales. La categoría venía además de crecer 66% en doce meses, desde R$618 millones en 2024.

El duelo

Ahí está el mecanismo del precio. Una casa de apuestas podía pagar R$268.5 millones por una camiseta porque operaba un negocio cuyo costo mayor lo absorbía otro. Cuando el Estado decidió dejar de absorberlo, el comprador desapareció con él.

Lo que sigue abierto

La prohibición es provisional. Una MP rige desde que se publica, pero el Congreso tiene que ratificarla, y su ficha oficial de tramitación fija la deliberación hasta el 23 de noviembre, prorrogable. Diputados y senadores están en campaña y no la van a tocar antes de la primera vuelta del 4 de octubre.

Los operadores ya litigaron. El 28 de septiembre la ANJL y el IBJR presentaron ante el Supremo Tribunal Federal un pedido cautelar dirigido al ministro Luiz Fux, relator de las tres acciones que ya discuten la constitucionalidad del marco de las apuestas. Piden suspender la MP entera hasta que el Congreso o la corte resuelvan y, si eso no procede, prorrogar sus plazos al menos seis meses. Ese pedido subsidiario es el que apunta al 5 de octubre, y hasta el 30 de septiembre Fux no había resuelto.

Los clubes también fueron al Supremo. El 30 de septiembre, el Flamengo pidió entrar como amicus curiae en la acción contra la MP: dice que no se opone a regular el sector, pero que el cambio debe respetar los contratos vigentes. Su presidente, Luiz Eduardo Baptista, calcula que el club perdería entre R$400 millones (US$77 millones) y R$430 millones en 2027. El Sinafut, que representa a clubes y federaciones, también pidió entrar al proceso.

Para los clubes hay una promesa sin firma. UOL reportó un programa de crédito de hasta R$20,000 millones (US$3,850 millones) a veinte años para refinanciar deuda, que no podría usarse en fichajes ni en sueldos. Ningún ministro lo confirmó, el BNDES negó estar involucrado y Palmeiras ya avisó que no lo usará. La reunión del 29 de septiembre con los clubes se pospuso sin fecha nueva; el ministerio lo atribuyó a problemas de logística, aunque varios presidentes habían avisado que no irían.

Detrás del plantón hay una amenaza. Según Estadão, desde el 28 de septiembre los dirigentes discuten suspender el Brasileirão para exigir una transición de seis meses a un año antes de retirar la publicidad. No hay decisión, y otros dirigentes le dijeron a CNN Brasil que no existe un plan concreto.

El primer dinero público llegó de un estado. El 29 de septiembre, Minas Gerais anunció R$32 millones (US$6.2 millones) en patrocinios de dos empresas estatales: R$15 millones para el Atlético Mineiro, R$15 millones para el Cruzeiro y R$2 millones para el América. El gobernador Mateus Simões, candidato a la reelección, dijo que equivale a cerca de un tercio de lo que pagaban las casas de apuestas. Según O Tempo, el dinero llegará en enero de 2027.

Hay candidato, y el Flamengo prefiere esperar. Lubrax, la marca de lubricantes de Petrobras, quiere el patrocinio máster si Betano se va; hoy paga R$24.5 millones al año por un paquete menor, cerca del 9% de lo que pone Betano. Según RTI Esporte, el club no venderá ese espacio en 2026 y lo ocuparía con una propiedad propia mientras se aclara el marco legal.