Trece de los 20 equipos de la Série A brasileña tienen hoy a una casa de apuestas como patrocinador principal de su camiseta. La noche del 17 de septiembre, ocho de esos clubes (Flamengo, Palmeiras, São Paulo, Santos, Botafogo, Fluminense, Cruzeiro y Vasco), además de las federaciones de futbol de São Paulo y Río de Janeiro, publicaron un comunicado conjunto con un mensaje deliberadamente extremo: "o fim do futebol brasileiro", el fin del futbol brasileño.

Lo que activó la reacción no fue la medida del gobierno: según reportó Diário do Grande ABC, las propias casas de apuestas ya habían avisado a los clubes que la medida provisional (MP) que prepara el gobierno de Lula (dirigida al casino online, no a las apuestas deportivas) les daría motivo contractual para revisar sus patrocinios. Los contratos de sponsorship suelen incluir cláusulas que permiten renegociar "en caso de cambios que afecten significativamente el marco regulatorio". El aviso de los operadores, no la medida en sí, fue lo que empujó a los clubes a organizarse.

El alcanceClubes de Série A con bet como patrocinador máster
Incluye
  • Flamengo (Betano), Palmeiras (Sportingbet)
  • São Paulo y Vasco (Superbet/Sportingbet)
Queda fuera
  • 7 de los 20 equipos, sin bet como sponsor principal

Lo que dicen que está en riesgo no es solo el logo en la camiseta. El comunicado advierte que una caída en esos ingresos golpearía centros de formación, estructuras administrativas, el futbol femenil y a los equipos del interior sin fuentes alternativas de ingreso. Playbook ya había cuantificado ese patrocinio en cerca de R$1,000 millones anuales solo en los contratos principales.

"La consecuencia no será solo una puerta abierta a las apuestas clandestinas, sino un golpe fatal al futbol brasileño, que llevaría a muchos clubes a la insolvencia", dice el comunicado, citado por Diário do Grande ABC.

Un segundo frente que la MP no cubre

Mientras los clubes reaccionan a una medida que, en el papel, no toca sus patrocinios, en el Senado avanza algo que sí lo haría directamente. El PL 2.470/2026, de la senadora Damares Alves y otros seis legisladores, prohibiría el patrocinio de casas de apuestas a clubes, federaciones, ligas, competiciones y transmisiones deportivas. La Comisión de Ciencia y Tecnología del Senado ya lo aprobó, con pedido de urgencia para pasar directo al pleno, el 2 de septiembre.

El duelo

La MP de Lula excluye explícitamente a las apuestas deportivas y a los patrocinios deportivos de su alcance, con una ventana de 180 días para implementarse. El PL 2.470/2026 hace justo lo contrario: apunta directo al patrocinio, con dos años de plazo para que los contratos vigentes terminen o se ajusten.

Por qué esto cambia la lectura: el argumento de los clubes, y el de Playbook en la nota anterior, asumía que existía una forma de separar el negocio del casino, que sí sería golpeado, del patrocinio deportivo, que seguiría siendo legal. El PL 2.470/2026 no respeta esa separación: ataca directamente el inventario comercial que conecta a las bets con el futbol, sin importar de dónde venga el dinero del operador.

Lo que ya se resolvió, y lo que se frenó solo

La MP ya tiene fecha y texto: Lula firmará la medida este miércoles 23 de septiembre, según reportó Brasil de Fato. El texto confirma lo que se anticipaba: prohíbe los juegos de casino online como el "Tigrinho" y endurece la publicidad de las apuestas deportivas, pero no toca los contratos de patrocinio con los clubes. El temor que unió a los ocho clubes el 17 de septiembre no se materializó en el texto final.

La reacción no fue la que los clubes esperaban: Según reportó Brasil de Fato, buena parte de la afición calificó de "vergonzoso" el comunicado conjunto, y recordó que el futbol brasileño existió siglo y medio sin las bets. Lula respondió en el mismo tono, calificando a las apuestas de "flagelo de mentiras" y señalando que el futbol sobrevivió sin ese dinero.

El otro frente se frenó, pero no se cerró: El PL 2.470/2026 pasó de la Comisión de Ciencia y Tecnología a la de Asuntos Sociales, y ahora depende de que el presidente del Senado, Davi Alcolumbre, decida llevarlo al pleno. Según reportó Viva, las elecciones de octubre van a frenar la agenda legislativa mientras los senadores hacen campaña, así que la discusión probablemente no avance hasta finales de 2026. El proyecto ya tiene, sin embargo, el respaldo de 22 organizaciones civiles y más de 125,000 firmas ciudadanas.

Por qué la coalición fue más amplia que el futbol: las bets no solo pagan patrocinios, también son de los mayores anunciantes de Brasil: invirtieron cerca de R$1,400 millones en publicidad en TV abierta, TV de paga, radio y streaming solo en 2025, según cifras citadas por Folha. Eso significa que, además de los clubes, las propias televisoras y plataformas de streaming tenían un incentivo económico para que el texto final no golpeara con fuerza al sector. El futbol defendió el patrocinio; los medios defendieron la publicidad; los operadores defendieron su licencia. Los tres presionaron sobre el mismo texto.

Eso no significa que el patrocinio esté completamente a salvo. Aunque la MP no prohíba los contratos deportivos, dirigentes del futbol brasileño ya advirtieron sobre un posible "efecto dominó": si el negocio del casino online, hoy una parte relevante de los ingresos de estos operadores, se reduce con fuerza, esos mismos operadores podrían tener menos capacidad para sostener sus contratos de patrocinio en el futuro, aunque esos contratos sigan siendo legales.

Fuentes: Poder360 · O Povo · Diário do Grande ABC · Senado Notícias · Brasil de Fato · Folha (vía InfoMoney) · La orden ejecutiva de Lula amenaza R$1,000 millones en patrocinios