La Premier League publicó el 29 de septiembre la decisión de la comisión independiente sobre Manchester City, y lo que se había reportado cuatro días antes ya es oficial: el club es culpable de todos los cargos financieros de las nueve temporadas entre 2009-10 y 2017-18, y de tres de los cuatro incumplimientos de cooperación que se le imputaron. El único que no se probó fue el cargo 4(B).

La decisión explica, además, cómo lo hizo. City respondió que está "decepcionado y sorprendido", que el documento contiene "errores materiales claros de derecho, de principio y de hecho" y que apelará. Tiene hasta el viernes 2 de octubre. La sanción se decidirá en otra audiencia, privada.

+£900M
más de US$1,190 millones en ingresos inflados y gastos ocultos durante nueve temporadas Comisión independiente

El problema que City tenía en 2009

A finales de 2009 los números no cerraban. Según la decisión, City no había alcanzado los ingresos comerciales que presupuestó y esperaba pérdidas muy grandes en 2009-10 y en los años siguientes. Había una preocupación inmediata: superar la mayor pérdida de un club de la Premier en una sola temporada, los £140 millones (US$186 millones) de Chelsea en 2006. La comisión escribe que era "un récord que el club estaba decidido a no romper".

La otra preocupación venía de Nyon. La UEFA preparaba su fair play financiero, con una regla de equilibrio en la que el dinero que pone el dueño no cuenta como ingreso válido y los patrocinios sí. Para las dos preocupaciones, la del récord y la de la UEFA, la salida pasaba por el ingreso comercial, y más aportaciones de ADUG, la sociedad dueña del club, no movían esa cifra.

La etiqueta era lo que valía

A principios de 2010, City diseñó lo que la comisión llama un "esquema de financiamiento disfrazado". Firmaba patrocinios con un grupo de empresas a las que la decisión llama "AD Sponsors", cuyos nombres aparecen tachados en la versión pública, por montos muy por encima del valor de mercado. El patrocinador pagaba solo una parte, la "suma base". El resto, la "suma etiquetada", lo pagaba ADUG.

El contrasteLos patrocinios "AD" de Manchester City
Dicelas cuentas de City: ingreso comercial pagado por sus patrocinadores
Midióla comisión: una parte la pagaban los patrocinadores y el resto el dueño del club
Fuente: decisión central de la comisión, 29 sep 2026

El dinero entraba igual; cambiaba la columna en la que se registraba. Con la etiqueta de patrocinio, ese dinero pasaba a contar en el cálculo de las reglas financieras. La comisión concluyó que cada uno de esos contratos fue "simulado" y que su valor de mercado estaba "muy sustancialmente" por debajo de lo registrado.

De dónde salen los £900 millones

Casi todo viene de los patrocinios. Según la decisión, los ingresos del club quedaron inflados en más de £830 millones (US$1,100 millones) por esa vía. El resto sale de un arreglo con Fordham, la empresa que compró los derechos de imagen de los jugadores, que infló ingresos en £24.5 millones y dejó fuera £49.4 millones de gastos, y de otros tres acuerdos en los que ADUG pagó obligaciones del club por más de £16.8 millones, entre ellas pagos de remuneración.

El reparto

Con las cuentas corregidas, City incumplió en todas las temporadas. La comisión reescribió sus estados financieros y encontró que no cumplió la regla de equilibrio de la UEFA ni el límite de pérdidas de la Premier, de £105 millones en tres años, en ninguna de las temporadas imputadas, y en ambos casos "por un monto muy sustancial".

Dos reguladores miraron antes

La UEFA hizo preguntas en 2013-14 sobre algunos de esos patrocinios. No llegó a conclusiones y firmó un acuerdo con el club en mayo de 2014. En 2020, el Tribunal de Arbitraje Deportivo anuló la exclusión europea por falta de pruebas suficientes y por prescripción. Esta comisión tuvo 42 días de audiencia, unas 7,000 páginas de transcripciones y un periodo que empieza en 2009-10.

También encontró que City "hizo esfuerzos concertados para detener y frustrar" la investigación. Los apéndices, al menos 37 según las referencias del propio documento, siguen sin publicarse; la Premier dice que lo hará en cuanto pueda. Mientras la apelación siga abierta, los rivales que preservaron su derecho a reclamar tampoco pueden presentar sus demandas.