Lo que se negocia: Clearlake Capital está cerca de comprarle a Todd Boehly y Mark Walter el resto de sus acciones en el Chelsea, en un acuerdo que valuaría al club en £5,000 millones. El vocero de Walter confirmó a Bloomberg que la venta está por cerrarse y que le deja una ganancia sobre lo invertido hace cuatro años. Se espera que Boehly, su socio de negocios desde hace años, también venda.
La posición del cuarto socio, el suizo Hansjörg Wyss, dueño de otro 12.8% del club, sigue sin confirmarse.
La presión de Walter: El Departamento de Justicia investiga a las aseguradoras de Walter por US$21,000 millones en préstamos que, según la acusación, no se revelaron a los reguladores estatales. Eso lo empujó a vender activos para cubrir parte de la deuda: en agosto vendió su 85% de los Lakers a Josh Kushner y Bob Iger en US$12,500 millones, aunque TWG Global, su empresa, insiste en que no vende sus activos deportivos "a precios de remate".
Lo que cambia en la cancha: Clearlake ya controla el día a día del club, el mismo desequilibrio de poder que llevó a abrir la negociación en agosto: tenía la mayoría de las acciones pero necesitaba el visto bueno de sus socios para decidir. El fondo ya tenía previsto nombrar a su propio presidente en 2027, cuando terminara el mandato de Boehly. Comprar las acciones que le faltan solo adelanta y blinda ese control. El cambio más inmediato se sentiría en el estadio: Eghbali y Boehly llevan tiempo enfrentados sobre si remodelar Stamford Bridge o construir una sede nueva. Sin un socio distinto que convencer, esa decisión se puede tomar más rápido.


