El cierre: Clearlake Capital acordó comprarle a Todd Boehly y Mark Walter el 25% que tenían combinado en el Chelsea, y con eso se queda con el control total del club. Boehly deja también la presidencia, que ocupaba desde 2022. La operación está programada para cerrar antes de que termine el año.

El suizo Hansjörg Wyss, el otro socio minoritario, no vende: al contrario, sube su participación de poco más de 12% a 13.5%, como uno de los coinversionistas originales a los que Clearlake les abrió la puerta para financiar la compra. El fondo no toma deuda nueva: paga con capital propio y con una inversión directa de sus cofundadores, Behdad Eghbali y José E. Feliciano.

El salto
12%13.5%+13%
la participación de Hansjörg Wyss en el Chelsea antes y después del acuerdo

El precio: El Financial Times reportó, citando fuentes cercanas, que Boehly y Walter recibirán £950 millones (US$1,300 millones) en efectivo por su parte, en una operación que valúa al club en cerca de £5,000 millones (US$6,700 millones). Ni el club ni Clearlake confirmaron cifras.

£5,000 millones
la valuación de Chelsea que reporta el Financial Times, unos US$6,700 millones, el doble de lo pagado por el club completo en 2022

Esa cifra incluye la deuda del club, poco menos de £1,400 millones (US$1,900 millones) al cierre de junio pasado, más compromisos de gasto y el efectivo neto que dejó la ventana de fichajes de verano. Aun así, deja a Chelsea con un descuento frente al Liverpool: el mes pasado, un consorcio respaldado por Jeff Bezos compró parte de Fenway Sports Group en una operación que valuó a ese club en más de US$7,000 millones.

Por qué venden ahora: Un candado de 2022, pensado para evitar reventas rápidas tras la salida forzada de Roman Abramovich, limitaba a Boehly y Walter a vender solo dentro del propio consorcio. Eso explica por qué Clearlake y Wyss eran, en los hechos, los únicos compradores posibles.

La urgencia es de los vendedores, no del club. Aseguradoras ligadas a Walter prestaron dinero a empresas relacionadas con él sin revelar el vínculo, según reconocieron ellas mismas, y ahora corren a vender activos para cerrar esa exposición; en julio, Walter ya había vendido su 85% de los Lakers a Joshua Kushner y Bob Iger en US$12,500 millones. Boehly enfrenta una presión parecida en su propia aseguradora, Security Benefit, por la cantidad de activos afiliados que tiene en cartera. "Voy a recibir liquidez personal significativa por salir de ciertas inversiones", les dijo Boehly a inversionistas el mes pasado, y anticipó que esas ventas generarían "miles de millones de dólares" en efectivo.

Lo que ya veníamos siguiendo: Playbook reportó en agosto que Walter y Boehly negociaban vender para romper el empate de gobernanza que el propio acuerdo de 2022 les había dejado: Clearlake tenía la mayoría accionaria pero necesitaba el aval de Boehly para mover al club. El 10 de septiembre, el acuerdo ya estaba cerca de cerrarse. Ahora es un hecho.

La fricción se hizo visible desde 2024, sobre todo en torno a si remodelar Stamford Bridge o construir un estadio nuevo. Con Boehly completamente fuera, no solo diluido, esa decisión ya no tiene un segundo dueño al que convencer.

La paradoja financiera: El Chelsea cerró su último ejercicio fiscal con una pérdida antes de impuestos de £262.4 millones (US$354 millones), la más grande en la historia de la Premier League, un año después de haber declarado una ganancia de £128.4 millones (US$173 millones). La ganancia de 2023-24 se explicaba por la venta del equipo femenil por casi £200 millones (US$270 millones), un ingreso que no se repitió.