U.S. Soccer anunció el 14 de octubre la Arthur M. Blank Crest Cup, un torneo de eliminación directa que reunirá por primera vez a clubes de la National Women's Soccer League (NWSL) y de la Gainbridge Super League (GSL), las dos ligas femeniles de primera división del país. La bolsa de premios será de US$1.5 millones, el campeón tendrá una vía de clasificación a la Concacaf W Champions Cup y el dinero lo pone Arthur Blank, dueño de los Atlanta Falcons y de Atlanta United. La federación todavía no tiene fecha de arranque.

Qué cambia

Las dos ligas nunca se habían cruzado. La NWSL y la GSL operan por separado, con calendarios distintos: la NWSL juega de primavera a otoño y la GSL de otoño a primavera, aunque esta última ajustará su temporada para acercarse a la de la NWSL, según The Athletic. Cindy Parlow Cone, presidenta de U.S. Soccer, explicó que la federación no había podido armar un torneo así por falta de equipos, y que la existencia de una segunda liga de primera división lo hizo posible.

El modelo es la U.S. Open Cup varonil. La federación contempla abrir la copa después a clubes profesionales de divisiones inferiores y a equipos amateurs, pero eso no está confirmado para la primera edición. "Tal vez empezamos con la NWSL y la GSL y luego evolucionamos", dijo Parlow Cone a AP. "Estamos anunciando esto en tiempo real, mientras todavía armamos todas las piezas".

El premio y lo que falta

US$1.1 millones
el premio al campeón de la Crest Cup, que U.S. Soccer presenta como récord

El cheque es casi el doble del que paga la copa de hombres. La U.S. Open Cup, que la federación organiza desde hace más de un siglo, pagará US$600,000 a su campeón de 2026, el doble que en 2025, según Columbus Crew. Las mujeres arrancan con un premio mayor, pero respaldado por un solo financiador.

Lo que la bolsa no resuelve es el negocio. U.S. Soccer anunció el torneo sin fecha porque está saliendo al mercado a buscar socio de transmisión, según fuentes citadas por The Athletic. Ni el comunicado ni las declaraciones de la federación explican quién controlará los derechos comerciales, cómo se repartirán los ingresos entre federación, ligas y clubes, ni quién pagará los viajes y la operación de los partidos.

Quién pone el dinero

Blank ya es uno de los mayores financiadores de la federación. Su fundación comprometió US$50 millones para el centro nacional de entrenamiento de U.S. Soccer en el condado de Fayette, Georgia, que lleva su nombre y funciona como sede de la federación. En septiembre, U.S. Soccer nombró a Don Garber para encabezar Soccer Forward, su esfuerzo de recaudación de fondos.

También es dueño de un club que podrá jugar la copa. En noviembre de 2025, Blank pagó una cuota de expansión de US$165 millones, según The Athletic, por el club 17 de la NWSL, Atlanta City FC, que debutará en 2028 en el Mercedes-Benz Stadium. Esa cifra fue récord hasta que Columbus pagó US$205 millones. Quien financia el premio tiene un incentivo directo en que la NWSL valga más: desde 2028 será uno de sus dueños.

La puerta a la Concacaf

Para los clubes chicos, el premio grande es la clasificación. Desde 2027, la W Champions Cup pasa a un formato de eliminación directa con 11 clubes, y la Concacaf no ha publicado cuántos lugares tendrá cada liga. U.S. Soccer tampoco ha dicho si el campeón de la Crest Cup ocupará uno de los lugares que hoy van a la NWSL o uno adicional.

Ahí esperan los clubes de la Liga MX Femenil. En la edición 2025-26 hubo tres clubes de la NWSL y tres de la Liga MX Femenil, y el título fue para el América, que goleó 5-3 al Washington Spirit en la final de Pachuca. El campeón continental clasifica a los torneos de clubes de la FIFA, así que cualquier boleto extra para un club estadounidense es competencia directa para los mexicanos.

Lo que faltaArthur M. Blank Crest Cup1 de 5 cumplidas
Bolsa de premios comprometidacumplida
Fecha de arranquependiente
Encaje en los calendarios de NWSL y GSLpendiente
Socio de transmisiónpendiente
Lugar en la W Champions Cuppendiente

El calendario es el costo para la NWSL. Parlow Cone dijo que trabajan con ambas ligas para no sobrecargar a las jugadoras y dejar recuperación entre partidos de liga y de copa. Para un club de la NWSL, cada fecha extra es carga para la plantilla; para uno de la GSL, enfrentar a la NWSL es exposición y audiencia que hoy no tiene.