El Manchester United cerró el ejercicio terminado el 30 de junio con ingresos récord de £677.6 millones (US$915 millones) y, aun así, con su séptima pérdida anual consecutiva: £43 millones (US$58 millones), 30% más que los £33 millones del año anterior. Desde 2019 el club acumula £444 millones (US$600 millones) en pérdidas.
Lo que cambia la lectura está una línea más abajo del ingreso. El negocio operativo sí ganó dinero este año, con un resultado operativo de £22.6 millones frente a una pérdida operativa de £18.4 millones doce meses antes, y un ebitda ajustado récord de £216.4 millones (US$292 millones). Lo que se llevó la utilidad fue el costo de financiar al club.
El recorte funcionó y el balance lo anuló
Lo que bajó: Los gastos operativos totales cayeron 4.3%, hasta £701.9 millones, una reducción de £31.8 millones. La nómina bajó 3.6%, hasta £301 millones, más de £100 millones por debajo de la del Manchester City, y los otros gastos operativos cedieron 6.6%. Detrás de esas cifras está el programa de recortes de Jim Ratcliffe, que dejó sin empleo a cientos de trabajadores del club. El ahorro se logró aun cargando £8.2 millones (US$11 millones) en partidas excepcionales, según Reuters, en su mayoría la compensación a Rubén Amorim, despedido en enero tras 14 meses al frente del equipo y relevado por Michael Carrick.
Lo que subió: Los costos financieros netos pasaron de £21.2 millones a £69.2 millones, según The Guardian. Se multiplicaron por más de tres y se comieron tres veces la utilidad operativa del año.
La deuda está en dólares y los ingresos en libras
El descalce: Buena parte del pasivo del club está denominado en dólares mientras sus ingresos se cobran en libras. La caída de la libra convirtió esa diferencia en una pérdida cambiaria de £10 millones, cuando el ejercicio anterior el mismo movimiento le había dado una ganancia de £22.9 millones. El giro entre un año y otro es de casi £33 millones.
Por qué pesa tanto: Es un costo que no depende de cuántas camisetas venda el club ni del lugar en que termine la liga. Aparece en el resultado por cómo está armado el pasivo, no por cómo jugó el equipo.
El estadio nuevo empieza con más deuda
La cuenta: La deuda neta subió de £471.9 millones a £577.6 millones (US$780 millones). El club amplió su línea de crédito en £93 millones para la remodelación de Old Trafford y compró un terreno contiguo por £63.5 millones, el primer desembolso grande del estadio de 100,000 asientos que, según The Guardian, podría terminar costando más de £2,000 millones (US$2,700 millones).
El orden de los factores: El club empieza a financiar su activo más caro justo cuando el servicio de su deuda actual ya se llevó todo lo que ganó operando.
El récord de ingresos se logró sin jugar en Europa
De dónde salió: El área comercial sigue siendo la mayor, con £317.3 millones, aunque cayó 4.8% por el fin del patrocinio de Tezos en el kit de entrenamiento. Los derechos audiovisuales subieron 19.6%, hasta £206.8 millones, gracias al tercer lugar en la Premier League. El matchday aportó £153.5 millones, 4.2% menos, con diez partidos menos como local.
Lo que viene: El United regresa a la Champions League y arrancan dos patrocinios nuevos, Betway en el kit de entrenamiento por £20 millones al año y SumUp en la manga por £22 millones. El club proyecta ingresos de entre £740 millones y £760 millones para 2026-27. Omar Berrada, su director general, dijo que los resultados muestran "la fortaleza subyacente de nuestro negocio, en particular en una temporada sin futbol europeo".
Hasta el césped: Mientras tanto, el club está vendiendo a sus aficionados pedazos del césped viejo de Old Trafford, de siete por siete centímetros, a £125 (US$169) cada uno. Cambió la cancha por primera vez en 14 años.


