La WTA le presentó a sus propios directivos, en reuniones en Nueva York durante las últimas dos semanas, la proyección financiera que explica la prisa: para fin de año le quedarían apenas US$15 millones en caja, después de perder US$23 millones este año. Si la tendencia sigue igual, sus cuentas quedan en números rojos para el otoño de 2027.

El golpe le cae a Valerie Camillo, la presidenta que tomó el cargo a finales de 2025 en relevo de Steve Simon. Adentro de la organización esperan recortes de gasto fuertes en los próximos doce meses.

Lo que le costó salir de Arabia Saudita

El origen del hueco: Buena parte del déficit de este año viene de terminar antes de tiempo el acuerdo de tres años para hacer las Finales en Arabia Saudita. La sede se muda a Indian Wells, California, en noviembre, lo que resuelve el problema de imagen que traía el patrocinio del fondo saudí PIF y promete más público, pero esta vez la WTA tendrá que pagar el evento casi por su cuenta.

La sede que no encuentra piso: Cancún ya había fracasado como sede en 2023, lo que llevó a la gira a firmar con Arabia Saudita para 2024-2026. En apenas tres años, las Finales han pasado por tres continentes distintos.

El dinero de CVC que se acaba

El colchón que desaparece: En 2023 la WTA le vendió a la firma de private equity CVC 20% de su brazo comercial, WTA Ventures, por US$150 millones pagaderos en cinco años, unos US$30 millones anuales. Ese ingreso, del mismo fondo que ya tuvo participaciones en la Fórmula 1 y el Seis Naciones, termina justo en 2027, el mismo año en que la WTA proyecta quedarse sin efectivo.

El dinero de CVC mantuvo a la WTA a flote, pero nunca le dio estabilidad de largo plazo. Marina Storti, la ejecutiva que dirige WTA Ventures, se unió en agosto al consejo de la Juventus.

Cronología
  1. 2023Cancún fracasa como sede de las Finales
  2. 2023CVC compra 20% de WTA Ventures por US$150M
  3. 2024Arranca el acuerdo con Arabia Saudita
  4. jul 2026Se cae la fusión comercial con el ATP
  5. 2026Arabia Saudita termina antes de tiempo
  6. nov 2026Finales en Indian Wells, pagadas por la WTA

La fusión que no llegó

Por qué no se juntó con el ATP: CVC estaba interesado en que WTA y ATP fusionaran sus operaciones comerciales bajo una sola marca, una negociación que Playbook ya había reportado detenida. La diferencia de tamaño entre las dos giras hundió el trato: a la WTA le tocaba aceptar un reparto de 80-20 en los activos existentes, más los costos de arrancar la nueva entidad desde cero.

Lo que sí vende

Las jugadoras sí tienen mercado: Emma Raducanu firmó ropa con Uniqlo por £2.6 millones, Coco Gauff generó US$28 millones fuera de la cancha el último año según Forbes, y el vestido de Alex Eala para el US Open, la única representante de Filipinas, uno de los mercados de tenis de más rápido crecimiento, se agotó antes que la playera de Alcaraz.

Pero la gira no llega igual de lejos: Mercedes-Benz entró a finales del año pasado como patrocinador principal de la WTA con US$50 millones a diez años. Aun así, el ATP tiene 18 patrocinadores en su sitio; la WTA, seis, y ninguno es una marca pensada para mujeres.

El precio de la igualdad

Lo que cuesta emparejar el premio: Desde 2023 la WTA pone de su bolsa unos £25 millones al año para emparejar el premio con el ATP en torneos combinados como Miami y Madrid, donde el mercado sigue pagándole a las mujeres cerca de 40% de lo que reciben los hombres.

La gira ya había puesto sobre la mesa reducir torneos obligatorios para proteger esa paridad, y el compromiso ya empieza a chocar con la caja: la bolsa de las Finales de este año será casi un tercio más chica que la de Arabia Saudita el año pasado.

El duelo