Esta semana, Javier Tebas se reunió con el embajador chino en España para intentar resolver una polémica que no provocó LaLiga. También tuvo que pedir disculpas públicamente por algo que dijo Kylian Mbappé.

Todo empezó con una entrevista que el francés había grabado meses atrás para The Bridge. El lunes se difundió un fragmento en el que Mbappé bromeaba con un meme que ponía su rostro sobre el de Mao Zedong, a quien describió como un “dictador chino”.

En cuestión de horas, tres patrocinadores rompieron con él y la televisión estatal china suspendió las transmisiones de LaLiga. Después, uno de sus socios digitales retiró de su programación el siguiente partido del Real Madrid.

El problema dejó de ser únicamente de Mbappé cuando comenzó a afectar las transmisiones del fútbol español. Y para Tebas había mucho más en juego que un partido, y es que LaLiga lleva más de una década trabajando para que China sea de sus principales mercados.

Si lees este artículo podrás responder:

  • ¿Por qué China es tan importante para LaLiga?

  • ¿Qué puede perder la competición aunque sus contratos sigan vigentes?

  • ¿Qué puede hacer LaLiga cuando un operador deja de transmitir sus partidos?

LaLiga hasta cambió los horarios por China

Desde 2016, LaLiga ha ajustado horarios de algunos partidos para hacerlos más atractivos a las audiencias asiáticas. Y no es casualidad.

China y Estados Unidos concentran conjuntamente la mayor parte del valor de sus derechos audiovisuales internacionales. En 2024/25, ese negocio generó €748 millones en el conjunto de los mercados extranjeros.

Y apenas el 3 de agosto China Mobile Migu se convirtió en socio digital para transmitir los 380 partidos de cada temporada hasta 2029/30: 1,520 encuentros, además de resúmenes y otros contenidos.

Pero los partidos son solamente una parte de lo que LaLiga busca construir. Detrás de ese acuerdo hay años de trabajo para desarrollar una audiencia, atraer patrocinadores y conseguir que sus derechos sigan siendo atractivos cuando llegue el momento de volver a negociarlos.

El problema es que Migu no es su única ventana de distribución. China Media Group (CMG), a través de CCTV, también transmite partidos de LaLiga en televisión abierta.

Después del comentario de Mbappé, CMG suspendió las emisiones y retiró sus anuncios. Migu, por su parte, sacó de la programación el Racing de Santander–Real Madrid del domingo, aunque mantuvo los otros nueve encuentros de la jornada, según la información conocida hasta este viernes.

De Mbappé a toda LaLiga: tres patrocinadores terminan sus acuerdos con Mbappé; China Mobile Migu retira de su programación el próximo partido del Real Madrid, aunque su contrato digital hasta 2029/30 no tiene cancelación confirmada; CMG y CCTV suspenden las emisiones de LaLiga y retiran anuncios del futbolista

Foto: Playbook

Hasta ahora el contrato digital sigue vigente. Pero pensemos en una marca que había preparado una activación alrededor del partido del Real Madrid. Que Migu deje de ofrecer ese encuentro puede afectarle mucho más que conservar los otros nueve. Aunque los pagos por derechos no cambien, la exposición que esperaba conseguir podría ser menor.

Y ahí está parte del problema, porque uno de los futbolistas que más ayudan a vender LaLiga internacionalmente acaba de complicar su distribución en uno de sus mercados más importantes.

China ya le había costado €45 millones

Hay otro antecedente que ayuda bastante a entender la preocupación de Tebas.

En 2022, LaLiga rompió su acuerdo audiovisual con Super Sports Media, su antiguo operador en China, por impagos. El conflicto terminó en tribunales, pero sus consecuencias económicas siguieron apareciendo años después.

En 2024/25, los 42 clubes de Primera y Segunda recibieron €1,432 millones por derechos de televisión, €65 millones menos que la temporada anterior. La caída se debió principalmente al impago de €45 millones del antiguo socio chino.

€45 millones
lo que dejó de pagar el antiguo operador chino de LaLiga y recortó el reparto a los clubes en 2024/25

Pero hay algo más. LaLiga contrató una línea de financiación de €16.7 millones con Santander para los clubes que necesitaran liquidez por ese menor reparto.

Un problema con un comprador de derechos en China terminó afectando los números de equipos españoles que ni siquiera tenían una relación directa con aquel operador.

LaLiga vende los derechos colectivamente y después reparte buena parte de los ingresos entre sus clubes. Por eso, cuando uno de sus socios internacionales deja de pagar, el problema puede terminar llegando a equipos mucho más allá del Real Madrid.

En 2022 el problema fue cobrar. Esta semana, por ahora, es conseguir que los partidos se transmitan. Son situaciones distintas, pero explican por qué la relación con los operadores chinos es tan importante para la competición.

La NBA ya pagó una factura parecida

El antecedente más conocido ocurrió en 2019. Daryl Morey, entonces directivo de Houston Rockets, publicó un mensaje sobre las protestas de Hong Kong y CCTV suspendió las emisiones de la NBA.

Tencent, su socio digital, retomó las transmisiones. Pero conservar esa ventana no evitó el golpe económico.

Un año después, ESPN reportó un impacto neto negativo estimado de US$200 millones durante 2019/20 por el deterioro de las relaciones comerciales con China.

La factura China de la NBA: en 2019 Daryl Morey publica un mensaje sobre Hong Kong, CCTV suspende las transmisiones de la NBA, Tencent reanuda la distribución digital y el impacto neto negativo estimado en 2019/20 fue de US$200M

Foto: Playbook

Lo interesante del precedente es que la NBA seguía teniendo partidos disponibles en plataformas digitales. Aun así, el conflicto tuvo consecuencias económicas importantes. LaLiga todavía está lejos de conocer si esta controversia tendrá un impacto parecido.

Cronología
  1. 2016LaLiga empieza a ajustar horarios para Asia
  2. 2019CCTV suspende las emisiones de la NBA
  3. 2022LaLiga rompe con Super Sports Media por impagos
  4. 3 ago 2026Migu firma hasta 2029/30
  5. Oct 2026CMG suspende las emisiones de LaLiga

Tebas no es el jefe de Mbappé

Y aquí aparece otra complicación para LaLiga. Tebas puede negociar con sus socios audiovisuales, pero el futbolista que provocó la crisis trabaja para el Real Madrid.

El convenio colectivo del fútbol español reconoce la libertad de expresión de los jugadores, aunque también contempla determinadas conductas extradeportivas que perjudican gravemente la imagen del club. Bajo ciertas circunstancias podrían existir medidas laborales, pero esa facultad corresponde al empleador y no automáticamente a LaLiga.

Con los operadores ocurre algo distinto. La competición es responsable de comercializar los derechos colectivos y la legislación española contempla mecanismos para actuar cuando un comprador no los explota. Su aplicación depende de lo acordado en cada contrato.

LaLiga no controla todo su negocio: comercializa los derechos colectivos y coordina la respuesta con clubes y socios; CMG y Migu gestionan las emisiones en China sujetos a sus acuerdos audiovisuales; Mbappé hace las declaraciones y el Real Madrid es su empleador

Foto: Playbook

Por ahora, LaLiga ha optado por pedir disculpas, hablar con sus socios chinos y anunciar un protocolo de sensibilización para clubes y jugadores.

Y hay una discusión comercial que vale la pena guardar para las próximas negociaciones. Si un operador decide dejar de transmitir un partido por una polémica ajena al terreno de juego, importa saber qué garantías de emisión existen, qué ocurre con la exposición de los patrocinadores y cuáles son las condiciones para resolver el conflicto.

Ahora falta ver cuánto dura la suspensión, si CMG retoma sus transmisiones y qué ocurre con los próximos partidos del Real Madrid. Esas serán las primeras señales para saber si estamos ante una reacción pasajera o un problema comercial que puede durar más.

En 2022, un operador chino dejó de pagar y el problema terminó afectando las cuentas de los clubes españoles. Ahora, el contrato con Migu sigue vigente, pero uno de los partidos más atractivos de LaLiga salió de su programación.

Después de una década trabajando para crecer en China, Tebas vuelve a enfrentarse a un problema que conoce bien: vender los derechos es una cosa, conseguir que se cobren y que los partidos se transmitan es otra. Y ambas son importantes para proteger un negocio que LaLiga lleva años construyendo.