En septiembre de 2025, Ligue 1+ consiguió algo que parecía difícil: superar el millón de suscriptores en poco más de un mes. Era la meta que la liga francesa se había fijado para toda su primera temporada.

Trece meses después, el 21 de octubre, la misma liga aprobó una nueva licitación de sus derechos audiovisuales para 2027–2032.

Lo curioso es que Ligue 1+ sigue funcionando. Ya transmite los nueve partidos de cada jornada y tenía previsto conservar esos derechos hasta 2029.

Entonces, ¿por qué volver al mercado tan pronto si su propia plataforma había superado las expectativas?

Si lees este artículo podrás responder:

  • ¿Por qué nació Ligue 1+?

  • ¿A dónde va el dinero de sus abonados?

  • ¿Qué necesita conseguir el nuevo acuerdo?

La liga tuvo que crear su propio canal

Hace dos años, la Ligue de Football Professionnel (LFP) esperaba conseguir alrededor de €1,000 millones anuales por sus derechos nacionales. Terminó aceptando cerca de la mitad con DAZN y beIN Sports. Canal+ ya estaba fuera y la competencia entre compradores nunca llegó.

Después aparecieron las disputas por los pagos de DAZN y su salida anticipada en 2025. Con el campeonato por comenzar, la LFP tuvo que montar su propio canal para transmitir ocho de los nueve encuentros por jornada. El restante seguía en beIN.

Y aún así el arranque fue mejor de lo esperado. Para mayo de 2026, Ligue 1+ rondaba 1.1 millones de suscriptores. Había encontrado aficionados dispuestos a pagar por el futbol francés.

Pero había una diferencia entre colocar una suscripción y conseguir el dinero que los clubes esperaban de sus antiguos contratos.

El millón de clientes no cuenta toda la historia

En mayo, Nicolas de Tavernost, entonces director general de LFP Media, presentó los números ante el Senado francés: unos €150 millones de ingresos brutos en la primera temporada y €65 millones para producir los partidos y el contenido editorial. Esto deja €85 millones, antes de comisiones de distribución y otros gastos.

La ecuación
€150M€65M€85M
Ligue 1+ generó €150M, pero producir costó €65M: €150M de ingresos brutos, €85M antes de distribución y otros gastos y €65M en producción y contenido; la cifra no equivale a utilidad ni al reparto final para clubes

Foto: Playbook

Pero hay otro dato de esa comparecencia que ayuda a entender por qué ahora la liga busca socios.

Sólo el 25% de las suscripciones se contrataba directamente desde su propia plataforma. El resto llegaba a través de Amazon, DAZN y operadores de telecomunicaciones, entre otros. Además, dos de cada tres abonados a Ligue 1+ también tenían Canal+.

El reparto

La LFP controlaba los derechos y la producción. Pero para llegar a buena parte de sus clientes seguía necesitando distribuidores, que cobran por ese servicio. Canal+ conocía a muchos de esos aficionados y tenía una relación comercial que la nueva plataforma no podía construir de un día para otro.

Y en estos planes tampoco ayudaba la piratería, muchos aficionados sintieron que era demasiado pagar una suscripción extra por ver los partidos de su equipo. De Tavernost calculó en €100 millones su impacto durante 2025–26.

El dinero que ya no estará en 2026–27

Hay una segunda parte de estas cifras que explica la urgencia.

En 2025–26, beIN todavía tenía el noveno partido de la jornada por €78.5 millones anuales, aunque parte de esos pagos estaba en disputa. Y la salida de DAZN dejó una compensación extraordinaria cercana a €85 millones. Aunque son conceptos distintos ambos ayudaron a sostener la temporada.

Para 2026–27, la liga recuperó los nueve partidos y aumentó las tarifas de Ligue 1+. Tavernost esperaba distribuir unos €100 millones adicionales a los clubes. Pero ni así compensaría la desaparición de los ingresos anteriores.

Por esta razón la LFP reconoció que tendría que usar reservas vinculadas a la entrada de CVC en su empresa comercial para intentar mantener las cantidades distribuidas a los clubes y tenerlos tranquilos.

Dos ingresos que ya no se repiten: el contrato anual de beIN Sports por €78.5M y la compensación extraordinaria de DAZN por unos €85M; en 2026-27 la LFP recurre a reservas para sostener el reparto a los clubes

Foto: Playbook

Esto importa especialmente en el futbol. Un club no puede planear su plantilla esperando que, dentro de seis meses, aparezcan los suscriptores que faltan. Tiene contratos, nómina y compromisos que pagar. Y la reserva tampoco durará indefinidamente.

Ligue 1+ había demostrado que podía atraer clientes, pero la dificultad era transformar esa demanda en ingresos suficientemente previsibles para sus equipos.

Los dos negocios detrás de la nueva licitación

La nueva licitación, abierta del 3 de noviembre al 7 de diciembre, permitirá ofrecer los nueve partidos en un solo paquete. Y dará a los interesados dos alternativas: comprar los derechos exclusivos para transmitir la competición o quedarse con la distribución exclusiva de Ligue 1+.

La Ligue 1 puede volver al mercado sin cerrar su plataforma: opción 1, vender los derechos exclusivos de transmisión; opción 2, vender la distribución exclusiva de Ligue 1+; nuevo periodo de derechos 2027-2032

Foto: Playbook

En el primer caso, un operador paga por los derechos y busca recuperar su inversión mediante suscripciones, publicidad y otros ingresos. En el segundo, comercializa una plataforma que la liga ya tiene funcionando. Para los clubes, la diferencia estará en cuánto dinero garantiza cada acuerdo y quién asume los costos y riesgos del negocio.

En mayo, Maxime Saada, presidente de Canal+, dijo que le interesaba distribuir Ligue 1+, pero sin mínimo garantizado. Su propuesta consistía en compartir los ingresos obtenidos. La liga podría llegar a más aficionados, aunque seguiría dependiendo de las suscripciones para recibir dinero.

Para Canal+ tener el futbol francés puede ayudarle a conservar clientes que ya pagan por películas, series y otros deportes. Para la LFP, la cuestión es cuánto estaría dispuesto a pagar un operador por ese valor adicional.

Pero una oferta elevada tampoco garantiza que el dinero llegue. La liga ya tuvo un contrato millonario que terminó en disputas por los pagos de DAZN. Por eso las garantías de cobro tendrán peso en esta negociación.

Ligue 1+ le permite seguir transmitiendo si las ofertas vuelven a decepcionar, aunque mantener la plataforma también cuesta dinero.

El millón de suscriptores de septiembre de 2025 demostró que había aficionados dispuestos a pagar por el futbol francés. Trece meses después, la LFP necesita saber cuánto estaría dispuesto a garantizar un operador por esos mismos partidos. Y si le conviene más aceptar esa oferta que continuar por su cuenta.