En enero de 2023, Ted Sarandos, codirector ejecutivo de Netflix, respondió a una pregunta sobre los derechos deportivos con una frase que decía mucho sobre Netflix: “No estamos en contra de los deportes. Estamos a favor de las ganancias”.
Netflix todavía no encontraba cómo hacer rentable la compra de los grandes paquetes de derechos de las ligas dentro de su modelo de suscripción.
Tres años después, acaba de adquirir los 104 partidos del Mundial masculino 2030 para España y Andorra. También transmitirá los Mundiales Femeniles de 2027 y 2031 para Estados Unidos y Canadá, además de la Copa Oro y las Finales de Nations League para México; entre varios eventos más que tienen o han tenido los derechos.
No descubro el hilo negro si digo que claramente ha crecido su interés en eventos deportivos, pero hay algo que es menos obvio y que es igual de importante. Netflix está contratando directivos con experiencia deportiva, incorporando conductores para varios eventos y organizando producciones cada vez más grandes.
¿Qué clase de operación está construyendo para transmitir todo eso?
Si lees este artículo podrás responder:
¿Por qué los eventos en vivo valen tanto para Netflix?
¿Cómo elige los derechos que compra?
¿Qué está cambiando en su operación deportiva?
El 1% de las horas que Netflix considera valioso
En su carta a accionistas de julio, Netflix compartió un dato que ayuda a entender sus nuevas inversiones.
En 2026 espera destinar poco más del 5% de su gasto en contenidos a programación en vivo, aunque ésta represente apenas el 1% de todas las horas vistas.
Las cifras incluyen deportes y otros espectáculos, pero lo interesante es cómo la compañía mide su rendimiento. Netflix distingue los contenidos que ayudan a captar clientes, los que contribuyen a retenerlos y los que hacen que la suscripción resulte más atractiva.
Seis de sus diez días con más registros de nuevos miembros durante los últimos cinco años coincidieron con eventos en vivo.

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La publicidad también gana importancia. Netflix proyecta aproximadamente US$3,000 millones en ingresos publicitarios para 2026, considerando toda su programación.
Un partido puede durar dos horas y seguir aportando valor después de que termina. Eso ayuda a explicar por qué Netflix está dispuesta a pagar por acontecimientos muy específicos, aunque no llenen su calendario deportivo durante todo el año.
Japón ya dejó pistas
La cartera de derechos de Netflix cambia según el mercado. Compró el Clásico Mundial de Béisbol para Japón, las competencias de Concacaf para México y los Mundiales Femeniles de 2027 y 2031 para Estados Unidos y Canadá.
Por los derechos del Mundial Femenil 2027, Bloomberg reportó un pago de US$200 millones. La cifra corresponde a esa edición y a los mercados estadounidense y canadiense; el monto de 2031 no se ha revelado.

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Japón permite observar cómo Netflix intenta recuperar valor de estas inversiones.
El partido entre Japón y Australia del Clásico Mundial reunió 17.9 millones de espectadores, convirtiéndose en el contenido individual más visto de Netflix en ese país. Además, el 55% de la audiencia del torneo vio al menos un encuentro en el que no participó Japón.
La compañía también ofreció descuentos de hasta 50% en el primer mes de suscripción alrededor del campeonato.
Y hay otro dato interesante: el 8 de octubre, su director de publicidad en Japón identificó al Clásico Mundial como uno de los catalizadores del crecimiento de ese negocio. Entre enero y septiembre, las campañas de anunciantes aumentaron aproximadamente 12 veces frente al mismo periodo de 2025.
El torneo fue uno de varios factores detrás de ese crecimiento. Pero el ejemplo muestra cómo Netflix puede aprovechar un mismo derecho para atraer espectadores, probar promociones y desarrollar relaciones con anunciantes.
Comprar los eventos es apenas el comienzo
La producción es otra parte importante de esta transformación.
Los juegos de NFL que Netflix ofreció en Navidad de 2024 fueron producidos por CBS Sports. Para la inauguración de MLB en 2026, trabajó con MLB Network.
Ahora contrató a IMG como socio de producción del Mundial Femenil 2027. Y es que la cobertura para Estados Unidos y Canadá contempla los 64 partidos, más de 100 horas de programación de estudio y transmisiones en distintos idiomas.

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Estos acuerdos permiten aprovechar infraestructura y conocimiento de empresas que llevan años produciendo deportes. Netflix puede dedicar más recursos a coordinar la cobertura, seleccionar talento y desarrollar la experiencia que quiere ofrecer a sus suscriptores.
Eso también implica nuevas responsabilidades. Por ejemplo, las interrupciones durante la pelea entre Jake Paul y Mike Tyson en 2024 mostraron que una buena producción televisiva y una distribución estable por internet son trabajos diferentes.
Y conforme crece el número de eventos, Netflix necesita gente capaz de coordinar ambos.
El equipo que permanece cuando termina el evento
En junio de 2025, Eli Velázquez llegó como consultor y productor ejecutivo del Mundial Femenil 2027. Esta semana fue nombrado director de Deportes en Vivo para Latinoamérica y el público hispano de Estados Unidos.
También contrató a Elle Duncan, exconductora de ESPN, mediante un acuerdo multianual para trabajar en distintos eventos. Andrés Cantor y Rebecca Lowe llegan para la cobertura del Mundial Femenil.

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Son funciones diferentes. Un directivo regional puede trabajar con varias propiedades; una conductora con contrato multianual puede participar en distintos eventos; y los especialistas se incorporan según las necesidades de cada cobertura.
Lo valioso aquí es que la experiencia comienza a ser útil incluso después de que termina el campeonato para el que fueron contratados.
Y ayer llegó otra noticia relevante. Peter Rice fue nombrado nuevo Chief Content Officer, en sustitución de Bela Bajaria, quien impulsó la expansión de Netflix hacia los deportes en vivo.
Rice conoce el negocio de los derechos deportivos. Fue presidente de 21st Century Fox y, en 2018, participó junto con el comisionado de la NFL, Roger Goodell, en el anuncio del acuerdo de cinco años para transmitir Thursday Night Football. Su nuevo cargo abarca todo el contenido de Netflix, pero llega con experiencia directa en la derechos de transmisión en deporte, precisamente un área en la que la compañía está invirtiendo cada vez más.
- Ene 2023Sarandos: a favor de las ganancias
- Dic 2024NFL de Navidad, producida por CBS Sports
- Jun 2025Velázquez llega como consultor del Mundial Femenil
- Oct 2026Velázquez, director de Deportes en Vivo; Rice, Chief Content Officer
Una operación pensada para el siguiente evento
En septiembre, Bela Bajaria explicó a CNBC Sports que Netflix continúa buscando acontecimientos capaces de convertirse en grandes momentos culturales.
Su cartera refleja esa preferencia, aunque WWE Raw demuestra que también está dispuesta a comprar programación recurrente cuando encuentra un acuerdo atractivo.
Mientras tanto, la empresa está formando una operación capaz de trabajar con distintos torneos, productores y mercados. Parte del conocimiento que adquiere en un Mundial podrá servirle para preparar el siguiente, incluso si cambia el deporte o el país.
En 2023, Sarandos cuestionaba si los grandes contratos deportivos podían ser rentables para Netflix. Tres años después, la compañía sigue eligiendo cuidadosamente qué derechos compra, pero está fortaleciendo su operación con directivos, talento y productores especializados.
Un campeonato puede durar unas semanas, pero el conocimiento y las relaciones que Netflix desarrolla pueden servirle para muchos más.
La preocupación de Sarandos por la rentabilidad sigue vigente. Lo que está cambiando es la manera en que la compañía busca conseguirla.


