Según reveló en exclusiva The Guardian el 21 de agosto, la UEFA y la Concacaf comenzaron pláticas para crear una Nations League conjunta que uniría a las 96 selecciones de Europa, Norteamérica, Centroamérica y el Caribe. El torneo, que según el reporte podría arrancar en 2028 tras la próxima Eurocopa, es otro golpe directo a Gianni Infantino en medio de la crisis por su intento fallido de vender una porción del Mundial a inversionistas privados, una idea que la propia FIFA ya había probado a menor escala meses antes con su Mundial Sub-15.

La jugadaNations League conjunta rumbo a 2028

Cómo funcionaría: de acuerdo con The Guardian, el formato calcaría el esquema multi-liga que ya usan por separado la Nations League de la UEFA y la de Concacaf. La Liga A reuniría a las selecciones top de Europa (España, Francia, Inglaterra, Alemania) contra las mejores de Concacaf (México, Estados Unidos, Canadá), en un formato de liga durante las ventanas FIFA de septiembre, octubre y noviembre que ambas confederaciones ya comparten desde que lanzaron sus propias Nations League en 2018. Habría eliminatorias en marzo y una final four en junio, sustituyendo partidos existentes en vez de sumarse al calendario, con sedes agrupadas por región para reducir los viajes de las selecciones.

La alineación
EspañaUEFAFranciaUEFAInglaterraUEFAAlemaniaUEFAMéxicoConcacafEstados UnidosConcacafCanadáConcacaf

El aliado que se volteó: Victor Montagliani no siempre estuvo del lado de esta rebelión. Según reportó The Globe and Mail, fue durante más de una década uno de los aliados más leales que ha tenido Infantino. Llegó a la presidencia de la Concacaf en mayo de 2016 como una especie de bombero: el Departamento de Justicia de Estados Unidos acababa de acusar a cerca de una decena de directivos ligados a la confederación, y Montagliani, entonces presidente de la federación canadiense, entró como encargado para poner orden. Esa plataforma lo llevó a la presidencia meses después, con Ciudad de México como sede del congreso que lo eligió. Fue justo Montagliani quien encabezó la reunión urgente de los 41 presidentes de federación de la Concacaf que terminó en un comunicado calificando el plan de Infantino de vender el 20% del Mundial como "un acto atroz de mala gobernanza y liderazgo, que sigue un patrón de errores y conductas similares", el lenguaje más duro que la confederación le ha dedicado jamás a su propio presidente.

El perfil
Victor MontaglianiPresidente de Concacaf
Desde2016
AntesPresidente de Canada Soccer

Lo que gana Montagliani: según Canadian Soccer Daily, que cita reportes de Reuters y TalkSport, el propio Montagliani está sopesando dos caminos distintos: retar a Infantino directamente si junta suficiente respaldo, o esperar para posicionarse como su sucesor natural cuando Infantino deje el cargo, en lo que esos reportes describen como la carrera de liderazgo más competida que ha tenido la FIFA en una generación. Un torneo conjunto con la UEFA no es solo protesta, es también la plataforma de campaña de alguien que ya está pensando en marzo. La idea llega apenas cuatro días después de que Kevin Lamour, jefe de operaciones de la FIFA, saliera de la organización tras criticar a Infantino.

Ceferin no tiene nada que ganar personalmente: a diferencia de Montagliani, el presidente de la UEFA ya anunció que no buscará la reelección en 2027, así que su oposición a Infantino no es una jugada de campaña, es institucional. Los 55 miembros de la UEFA amenazaron por unanimidad con boicotear las competencias de la FIFA si el plan de vender el Mundial a inversionistas privados seguía adelante, según reportó Yahoo Sports. Ceferin e Infantino llevan ocho años de fricciones (el Mundial bienal que Ceferin ayudó a frenar en 2022, la expansión a 64 equipos que calificó de "mala", el Mundial de Clubes que la UEFA ve como amenaza a la Champions), así que esta Nations League conjunta es apenas el capítulo más reciente de una pelea que empezó casi el mismo día que ambos llegaron al poder, en 2016.

Por qué un solo voto pesa tanto: la FIFA elige presidente con un voto por federación, sin importar el tamaño del país: 211 miembros, de los que 210 votan en marzo porque Nepal está suspendida. Ganar requiere mayoría simple, 106 votos, o dos tercios, 140, si hay tres o más candidatos en la primera vuelta. La Concacaf sola controla 41 de esos 210 votos, y el de México pesa exactamente lo mismo que el de Estados Unidos o el de una federación caribeña de un puñado de socios. Infantino necesitaría acercarse a esa cifra para sostener su plan original de vender el 20% del Mundial, y en un sistema donde cada voto cuenta igual, cortejar a una sola federación con calendario y derechos de TV no es un gesto de cortesía, es aritmética electoral.

Lo que está en juego para las otras 40 federaciones: el borrador contempla repartir buena parte de los ingresos del torneo entre los 96 participantes, lo que representaría un ingreso adicional considerable para las selecciones más chicas de la Concacaf, del Caribe a Centroamérica, que hoy generan mucho menos que México o Estados Unidos. Las pláticas llevan apenas unas semanas y ni siquiera está definido cuántos equipos tendría cada liga, pero el argumento de dinero fresco para la mayoría de los votos de la confederación puede pesar tanto como cualquier partido contra selecciones europeas.

Por qué Concacaf se siente cómoda con esta jugada: unir fuerzas con otra confederación no es un movimiento nuevo para la Concacaf, es prácticamente su modelo de negocio con la Copa Oro, que desde hace años invita a selecciones huésped de la Conmebol y de otras confederaciones (Sudáfrica, Corea del Sur, Arabia Saudita y Catar han jugado como invitadas). The Guardian reporta que incluso la AFC, la confederación asiática, ya mostró interés en sumarse a una Nations League global más adelante, aunque como aspiración de largo plazo porque hoy no tiene su propio torneo de este tipo que fusionar. Ni la UEFA ni la Concacaf confirmaron oficialmente las pláticas: la UEFA declinó comentar, aunque una fuente con conocimiento de la propuesta sí confirmó que las conversaciones están en marcha, y la Concacaf declinó hablar directamente pero destacó su historial de colaboración entre confederaciones.

La pieza que le falta a esta historia: México. Playbook reportó el 10 de agosto que México fue la única de las 41 federaciones de Concacaf que no firmó la carta conjunta contra Infantino. La razón tiene nombre y apellido: Infantino ya le había ofrecido a la FMF mediar su entrada a la Copa Libertadores y la Sudamericana, además de jugar todas las ediciones de la Copa América y no solo las que se organizan en Estados Unidos, a cambio de respaldo político. Esa salida a la Conmebol no depende solo de la voluntad de México ni de la de Infantino, tendría que sortear distintas instancias y obtener autorizaciones dentro de la propia FIFA. México también carga una molestia real con la Concacaf, el acuerdo de transmisión exclusiva que la confederación le vendió a Netflix por la Copa Oro le pegó a negocios de figuras influyentes del futbol mexicano. The Guardian sugiere que la posibilidad de partidos regulares y lucrativos contra selecciones europeas podría hacer que México reconsidere su postura, lo cual solo confirma que hoy hay dos ofertas compitiendo por el mismo voto.

Cronología
  1. 28 jul 2026Se revela el plan de Infantino de vender 20% del Mundial
  2. 10 ago 2026Concacaf firma contra Infantino, México es la única federación que no firma
  3. 17 ago 2026Sale de la FIFA el jefe de operaciones que había criticado a Infantino
  4. 21 ago 2026The Guardian revela las pláticas UEFA-Concacaf por una Nations League conjunta