La telenovela no termina aún.

Tras una fuerte oposición de UEFA, Concacaf, la Confederación Asiática, directivos de FIFA y una amenaza de boicot por parte de Europa, FIFA confirmó que la propuesta no seguirá adelante.
Esto, por cierto, después de OTRA filtración, a través del New York Post, que comunicaba la cancelación de dicho plan.
Infantino declaró: "Ha quedado claro que este proyecto ha generado divisiones de tal magnitud que, independientemente del nivel de apoyo que pudiera tener, ya no responden al objetivo que se planteó desde un principio".
Más allá de la noticia, esta decisión deja una lección muy relevante: incluso en la industria deportiva, no todo puede resolverse con ingeniería financiera. Cuando el activo es el Mundial, la legitimidad política pesa tanto como el capital.
Pero esto no termina
Con las elecciones para elegir al nuevo presidente de FIFA (o reelegir a Infantino) en puerta, el suizo declaró:
"De cara al futuro, mi intención es reunir nuevamente a todas las partes interesadas en los próximos días y semanas, con un espíritu de interés compartido por nuestro deporte y con el objetivo de seguir impulsando el crecimiento del fútbol en todo el mundo, especialmente en aquellos países que más necesitan nuestro apoyo."
Esta telenovela está en pleno desarrollo.


