La cuenta final del Mundial en México ya está sobre la mesa, y no cierra como se anunció. Según cifras citadas por Bloomberg Línea, la derrama económica generada por el torneo alcanzó US$2,543 millones, un 7% por debajo de las proyecciones oficiales. El dato que más pesa, sin embargo, es otro: llegaron 494,000 visitantes internacionales, 40% menos de los esperados. El torneo sí generó 101,255 empleos temporales y los estadios registraron una ocupación alta, con ciudades sede visiblemente activas durante los días de partido. Pero la brecha entre lo prometido y lo entregado es demasiado amplia para explicarla solo con "buen ambiente".