El nuevo formato: La Liga Femenil BBVA estrenará una nueva identidad visual y un formato de competencia rediseñado de cara al Apertura 2026. El torneo pasará de un esquema de todos contra todos a un sistema de dos grupos de nueve clubes, con 14 partidos de fase regular por equipo. El cambio busca equilibrar la carga de juego, ordenar el calendario y dar a la competencia una estructura más manejable después de varias temporadas de crecimiento acelerado.

El contexto: La decisión llega en un momento de expansión real para el futbol femenino mexicano. Según Infobae, durante 2025 la Liga MX Femenil se consolidó como la competencia femenil más vista del mundo: el Apertura 2025 alcanzó un alcance de 37.5 millones de personas y el Clausura 2025 sumó 30.3 millones de espectadores, cifras que, de acuerdo con el propio medio, superaron a la NWSL de Estados Unidos, la Women's Super League de Inglaterra y la Frauen Bundesliga de Alemania. Ese volumen de audiencia es precisamente el tipo de activo que una liga necesita ordenar antes de que el crecimiento se vuelva difícil de administrar, y ahí es donde entra la reestructuración del formato.

El detalle: El rediseño también toca un punto que rara vez se discute en público: los derechos audiovisuales. Hasta ahora, siete equipos negociaban esos derechos de manera individual, un esquema fragmentado que complicaba la comercialización conjunta del producto. Con el nuevo formato, esos derechos se centralizan, lo que en los hechos le da a la liga una sola voz frente a televisoras y patrocinadores. A esto se suma una reducción de viajes y dobles jornadas para los clubes, y una corrección directa a un problema estructural: la competencia venía jugando 96% más partidos que ligas de referencia comparables, un exceso de calendario que desgastaba a las jugadoras sin necesariamente traducirse en mejor producto.