Los New York Knicks y los New York Rangers cotizan desde el 27 de octubre en la Bolsa de Nueva York como dos empresas separadas. Madison Square Garden Sports cambió su nombre a MSG Knickerbockers (MSGK), dueña de los Knicks y de su filial de la G League, y escindió a MSG Rangers (MSGR), con los Rangers, el Hartford Wolf Pack de la AHL y el centro de entrenamiento. Cada accionista recibió una acción de MSGR por cada dos que tenía. James Dolan sigue como presidente ejecutivo y director general de las dos.
El primer día engaña. MSGK cerró en US$305.42, 20.5% abajo, y MSGR en US$177.61, 6.5% abajo de su precio previo, según el New York Post. La caída de MSGK es casi toda mecánica: la acción ya no incluye a los Rangers. Quien tenía una acción de MSG Sports amaneció con una de MSGK y media de MSGR, y esa combinación cerró arriba del precio anterior.
Por qué separarlas. La bolsa castigaba al conglomerado: según el banco BTIG, MSG Sports llegó a cotizar con un descuento cercano a 50% frente al valor de sus equipos en el mercado privado. En agosto, JPMorgan valuó solo a los Knicks en más de lo que valía toda la empresa. Ahora cada equipo tiene su propio precio y sus propios estados financieros.
Dos negocios muy distintos. Con cifras del año fiscal que cerró en junio, la parte de los Knicks, que incluye su filial y gastos corporativos, deja utilidad y los Rangers pierden dinero. Forbes valúa a los Knicks en US$12,600 millones y a los Rangers en US$4,000 millones.
Lo que no cambia. Los dos equipos siguen jugando en el Madison Square Garden, propiedad de MSG Entertainment, con contratos hasta 2055. Las acciones clase B de los Dolan valen 10 votos cada una, y la familia controla 63.4% del voto en MSGR, según el Post. Dolan recibió además un bono único de US$10 millones por completar la escisión.


