Los acuerdos: La NBA nombró el 26 de octubre a Kalshi y Polymarket como sus socios preferentes de mercados de predicción, las plataformas donde se compran y venden contratos sobre resultados de partidos. Ambas podrán usar marcas de la NBA y hacer campañas en Estados Unidos, y recibirán datos oficiales de Sportradar, el distribuidor de datos de la liga, para abrir y liquidar sus contratos. No se revelaron montos. Los derechos no incluyen a la WNBA, que deberá negociar por separado.
El segundo nivel: DraftKings, casa de apuestas oficial de la NBA, amplió su contrato para sumar mercados de predicción y promoción nacional, aunque sin la etiqueta de socio preferente. La liga dijo que en las próximas semanas sumará a otros operadores; Front Office Sports reporta que Novig cerraría esta semana; FanDuel, la otra casa oficial, no aparece en el anuncio. Todos los socios deberán aplicar las restricciones que la NBA impuso a las casas de apuestas hace menos de dos semanas, como prohibir apuestas sobre quién anota la primera canasta.
El regulador en la mesa: El mismo día, la NBA firmó un memorando con la CFTC, el regulador federal de derivados, para compartir información sobre operaciones sospechosas. Los contratos con Kalshi y Polymarket prohíben a jugadores y empleados de la liga y los equipos operar contratos de la NBA. El presidente de la CFTC, Michael Selig, dijo que la NBA se suma a la MLB y la NHL contra abusos como el uso de información privilegiada y el fraude.
Lo que no resuelve: El memorando no cambia la disputa de fondo: la CFTC trata estos contratos como derivados bajo supervisión federal y varios estados los consideran apuestas sujetas a sus leyes, con decenas de demandas abiertas. La NFL es ahora la gran liga que falta, y este mes le pidió a la Suprema Corte de Estados Unidos que defina el tema, con la postura de que deben regularse a nivel estatal.


