El cambio: La WTA anunció el 16 de septiembre que Charlotte, Carolina del Norte, será la sede de las WTA Finals de 2027 a 2029, en el Spectrum Center, la arena de los Charlotte Hornets. Pero el dato que le importa a Playbook no es la sede: es que, por primera vez, la propia WTA operará el torneo en lugar de delegarlo a un promotor externo.

La WTA también trasladará ahí su sede global, hoy en San Petersburgo, Florida, y ya planea llevar un WTA 500 permanente a la ciudad después de 2029.

La presión: La decisión llega en un momento de dificultad financiera. En julio, la WTA canceló el último año de su acuerdo de tres temporadas con Arabia Saudita y trasladó las Finals 2026 a Indian Wells, California, citando la inestabilidad en Medio Oriente. La salida le costó los ingresos que ese acuerdo garantizaba.

US$23 millones
la pérdida operativa que la WTA proyecta para 2026

Camillo llamó a 2026 "un año de transición", con "el ajuste normal que cualquier negocio haría" más el costo no presupuestado de mudar las Finals a Indian Wells. La organización terminaría el año con apenas US$15 millones en caja, y proyecciones internas advierten que, de mantenerse el ritmo de gasto, podría quedarse sin reservas durante 2027.

La otra cuenta regresiva, menos visible que la pérdida operativa: CVC Capital Partners, el fondo que en 2023 pagó US$150 millones por el 20% de WTA Ventures, le ha estado entregando a la WTA cerca de US$30 millones anuales desde entonces, y ese flujo está por terminarse. La combinación es la que de verdad explica el momento: la WTA no solo perdió el colchón saudita, está a punto de perder también el segundo colchón que la sostuvo mientras absorbía esa pérdida.

Cronología
  1. 2023CVC invierte US$150M por 20% de WTA Ventures
  2. 2024arranca el acuerdo de tres años con Arabia Saudita
  3. 2025Rybakina cobra US$5.23M, récord en deporte femenino
  4. jul 2026WTA cancela el último año saudita, muda Finals a Indian Wells
  5. 16 sep 2026Charlotte anunciada sede de las Finals 2027-2029

El giro operativo: Camillo fue explícita sobre lo que cambia. "La WTA siempre fue dueña de las Finals, pero ahora también las vamos a operar", dijo. "Estamos tomando control de la generación de ingresos, del control de los gastos y de la entrega completa del evento. Eso nos permite controlar nuestro propio destino."

El modelo es una asociación público-privada con la ciudad de Charlotte, el condado de Mecklenburg y la comunidad empresarial local, coordinada por la Charlotte Sports Foundation. Carolina del Norte aporta US$14.4 millones desde su fondo estatal para eventos grandes, financiado con un impuesto a las apuestas deportivas en línea.

Operar el evento completo, en lugar de rentarlo a un promotor, también tiene un costo visible: las Finals bajarán de ocho a cinco días de duración para caber en el calendario de los Hornets, y la WTA todavía no anunció montos de bolsa para Charlotte, que podrían costarle igualar las cifras récord que pagó Arabia Saudita.

El paralelo: Es la misma WTA que un mes antes le entregó a IMG la producción de más de 50 torneos. Ahí tercerizó la fabricación de la señal. Acá hace lo contrario: internaliza la parte del negocio con más upside comercial.

CVC Capital Partners tiene el 20% de WTA Ventures desde 2023; la WTA se queda con el 80% restante. Esa participación explica parte de la urgencia: cuanto más ingreso capture directamente la WTA, más rápido compensa la pérdida operativa y le demuestra a su socio de private equity que el modelo funciona, justo cuando el pago anual de ese mismo socio está por dejar de llegar.