El consejo del AC Milan aprobó el 28 de septiembre las cuentas del ejercicio 2025/26: ingresos por €464.6 millones (US$528 millones) y una pérdida neta de alrededor de €24 millones. Es el primer año en rojo después de tres ejercicios consecutivos con utilidad bajo RedBird Capital Partners, y el primero de esa etapa sin competencia europea.
El comunicado lo presenta como prueba de un modelo "resiliente" y diversificado. Los números sostienen una parte de esa lectura. La otra parte está en lo que el comunicado no desglosa.
El hueco de Europa
Quedarse fuera de las copas le costó al Milan entre €70 millones (US$79 millones) y €80 millones, según estimaciones de la prensa italiana, entre premios de la UEFA y taquilla de partidos internacionales. Aun así, los ingresos totales bajaron apenas €29.9 millones frente a los €494.5 millones de 2024/25, un año que el club cerró con utilidad de unos €3 millones.
Las líneas que controla el club crecieron. El patrocinio pasó por primera vez de €100 millones, subió la taquilla de la Serie A y el Milan tuvo por segundo año la mejor asistencia promedio de la liga, más de 72,000 aficionados por partido. Esa parte de la historia se sostiene: el negocio comercial amortiguó una porción de la caída.
Lo que el comunicado no desglosa
El ejercicio también fue récord en venta de jugadores. Según los cálculos de Calcio e Finanza, el Milan registró en 2025/26 unos €101.8 millones (US$116 millones) en plusvalías, la ganancia contable por traspasos. Es la primera vez que pasa de €100 millones y supera el récord de €78 millones de 2001/02. Salieron Malick Thiaw (€32 millones de ganancia), Theo Hernández (€22.1 millones), Álex Jiménez (€15.5 millones), Lorenzo Colombo y Noah Okafor, entre otros.
En las cuentas del Milan, esas plusvalías se suman a los ingresos. En 2024/25, €55.9 millones de los €494.5 millones vinieron de ahí, según el desglose de Calcio e Finanza. El comunicado de este año no separa la cifra, pero se compara contra ese mismo total. Con el mismo criterio, los ingresos sin venta de jugadores habrían pasado de unos €439 millones a unos €363 millones: una caída cercana a 17%, casi tres veces el 6% que destaca el club y del tamaño del hueco europeo. Es un cálculo de Playbook con datos públicos; el detalle oficial llegará con el estado financiero completo.
La pérdida de €24 millones llega después de esas ventas. En una cuenta simple, sin las plusvalías el año habría cerrado con un hueco cercano a €125 millones. La diversificación comercial cubrió una parte del golpe europeo y el mercado de fichajes cubrió otra.
Y la deuda subió. La deuda financiera neta cerró en €145.3 millones, contra unos €92 millones un año antes, un alza cercana a 58%. El club lo atribuye a un mayor uso de sus líneas de crédito para financiar inversión, crecimiento y proyectos estratégicos.
El estadio es la apuesta de RedBird
El 5 de noviembre de 2025, el Milan y el Inter compraron San Siro y sus alrededores al Ayuntamiento de Milán por €197 millones (US$224 millones), con un crédito bancario de unos €100 millones, para levantar un estadio nuevo de 71,500 lugares al lado del actual. El club lo llama su iniciativa de transformación más importante y dice que debe mejorar su perfil económico de largo plazo.
Es la palanca que no depende del resultado deportivo. Hasta la compra, los dos clubes jugaban como inquilinos del Ayuntamiento. Un estadio nuevo, con más hospitalidad y espacios comerciales, amplía justo el tipo de ingreso que sostuvo al Milan en este año sin Europa, aunque lo seguirá compartiendo con el Inter.


